Tiza Paso a paso
Practicar →

Introducción al Pensamiento Científico · Parcial modelo

Primer parcial de IPC, resuelto paso a paso

Es un parcial modelo, escrito por nosotros. No es el parcial de ninguna cátedra ni de ninguna fecha: está armado con el temario y el formato de los que se toman, para que puedas practicar con algo parecido.

La unidad 1 entera —formas del conocimiento, de Ptolomeo a Copérnico, características de la ciencia moderna, formales y fácticas— y la unidad 2 entera: proposiciones, deductivos e inductivos, verdad y validez, formas válidas y falacias, y método hipotético-deductivo.

10 ejercicios, 10 preguntas, 75 minutos. Se aprueba con 60 sobre 100.

Rendirlo vos primero →Sin corrección hasta entregarlo, como el de verdad · después te da la nota y a qué temas volver

Las consignas

Diez ejercicios, una sola opción correcta en cada uno, 10 puntos cada uno, 75 minutos. Es el formato del parcial de verdad, con su regla más incómoda incluida: no hay puntaje parcial. El ejercicio está bien o vale cero, no hay medio punto por «casi».

No se da material de consulta: ni tabla de verdad, ni listado de formas válidas, ni los textos de la unidad. Cada ejercicio trae adentro todo lo que hace falta para resolverlo.

Dos convenciones de la materia que conviene fijar antes de empezar. El «o» es inclusivo: «p o q» es verdadero también cuando se dan las dos cosas, salvo que el enunciado aclare lo contrario. Y el «si… entonces» es el condicional de la lógica: su valor de verdad depende únicamente de los valores de verdad de sus dos partes, no de que haya alguna relación de contenido o de causa entre ellas.

Dos detalles de vocabulario que cambian de cátedra. A la generalización inductiva algunas la llaman enumeración incompleta. Y al enunciado de «algunos» algunas lo llaman particular y otras existencial: es el mismo enunciado y se refuta del mismo modo.

Consejo de estrategia, que en este parcial vale tanto como saber el tema: leé la consigna antes que el texto. Varios ejercicios traen cuatro fragmentos y sólo uno importa para lo que se pregunta.

Ejercicio 1 — Cuál de los cuatro argumenta 10 puntos

Leé los cuatro textos. I) El martes a la mañana se cortó el agua en todo el edificio. Los vecinos bajaron al hall, la encargada llamó a la empresa y a media tarde llegó una cuadrilla que trabajó hasta la noche. El miércoles el servicio ya estaba normalizado. II) El pan de esa panadería sale más esponjoso que el del resto porque la masa fermenta doce horas en frío antes de entrar al horno: la fermentación lenta produce más burbujas de gas y las reparte de manera más pareja. III) El instituto ocupa dos pisos. En el primero están las cámaras de cultivo, la sala de lavado y el depósito de reactivos; en el segundo, los microscopios, las oficinas y una biblioteca con revistas de los últimos cuarenta años. IV) La aplicación del municipio no puede estar midiendo bien la calidad del aire que respira la gente. Sus sensores están montados a veinte metros de altura, y el material particulado más dañino se concentra al nivel de la vereda. Además, el informe que publicó se armó con mediciones de una semana en la que llovió casi todos los días, y la lluvia arrastra las partículas hacia el suelo.

Resolución

La definición se aplica tal cual está: un razonamiento es un conjunto de proposiciones donde una se pretende fundada en las otras. Lo que hay que buscar no es un conector, es esa pretensión de apoyo.

IV — es el argumento

Conclusión: la aplicación del municipio no está midiendo bien el aire que respira la gente.
Premisa 1: los sensores están a veinte metros y el particulado dañino se concentra en la vereda.
Premisa 2: el informe se armó en una semana de lluvia, y la lluvia arrastra las partículas.

La primera oración está en duda —nadie la daba por cierta antes de leer el texto— y las otras dos se ofrecen para que la aceptemos. Eso, y sólo eso, es argumentar. Fijate además que no hay ningún «por lo tanto»: la conclusión va primera. Buscar la conclusión al final es uno de los errores más caros de esta unidad.

II — la trampa del ejercicio, y la que más se elige

Tiene «porque», tiene dos puntos, tiene una cadena causal impecable. Y no es un argumento: es una explicación.

La pregunta que los separa es una sola: ¿quien lee ya aceptaba la conclusión antes de oír el resto? Acá sí. Que el pan sale más esponjoso no está en discusión: es el punto de partida, se da por sabido, y lo que el texto ofrece es su causa. En el IV, en cambio, lo primero que se dice es justamente lo que nadie tenía por cierto.

Regla práctica: en un argumento, el «porque» responde ¿por qué debería creerte?; en una explicación responde ¿por qué pasó eso?

I — narración

Cuatro hechos en orden cronológico. Ninguno se ofrece como razón de otro: que la encargada llamara a la empresa no es un motivo para creer que se cortó el agua, es lo que pasó después. Un relato encadenado con «primero… después… finalmente» no argumenta por estar encadenado.

III — descripción

Enumera partes y ubicaciones. No hay nada en duda y no hay nada que se esté tratando de establecer. Es el caso más fácil de descartar y aun así aparece en todos los parciales, porque con la lectura apurada «dos pisos, primero esto, segundo aquello» se confunde con una estructura de razonamiento.

El control que conviene hacer siempre: intentá escribir el texto en la forma «P1, P2, por lo tanto C». Si al insertar el «por lo tanto» el texto se vuelve raro o directamente falso, no era un argumento.

Ejercicio 2 — Premisas, conclusión y relleno 10 puntos

Un informe sobre transporte urbano incluye este pasaje, con los enunciados numerados para poder referirse a ellos. (1) Ampliar el carril exclusivo para colectivos sobre esa avenida no va a reducir el tiempo de viaje promedio de quienes circulan por ella. (2) La avenida ya tiene un carril exclusivo desde 2019. (3) Desde entonces la cantidad de autos particulares que la usan creció un 40%. (4) Cada vez que se le quita un carril al tránsito general, los autos que lo usaban se reparten entre los carriles que quedan y esos carriles se saturan. (5) La avenida atraviesa cinco barrios y lleva el nombre de un naturalista del siglo XIX.

Resolución

Dos preguntas, y las dos se responden con el mismo criterio: ¿qué se está tratando de que yo acepte, y qué se ofrece como razón para aceptarlo?

La conclusión es (1)

Es lo que el pasaje quiere que aceptemos, y está al principio. Los enunciados (2), (3) y (4) trabajan para ella:

(2) ya hay un carril exclusivo desde 2019
(3) desde entonces los autos particulares crecieron 40%
(4) quitar un carril satura los que quedan
───────────────────────────────
∴ (1) ampliar el carril no va a bajar el tiempo de viaje promedio

Es un razonamiento inductivo: aun aceptando las tres premisas, la conclusión podría ser falsa (podrían cambiar otras cosas a la vez). Pero eso no se pregunta acá; lo que se pregunta es la estructura.

(5) no es premisa

Que la avenida atraviese cinco barrios y lleve el nombre de un naturalista es verdadero, ubica al lector y no da ninguna razón para creer en (1). El control es directo: tapá el (5) y releé. El razonamiento queda exactamente igual de fuerte. Una premisa que se puede borrar sin que el apoyo cambie no era una premisa.

Esto es lo que el ejercicio evalúa de verdad: en un texto real conviven premisas, conclusión y material que no cumple ningún rol inferencial —contexto, aclaraciones, color. Reconstruir un argumento es también dejar cosas afuera.

Por qué las otras tres están mal

«La conclusión es (5) porque cierra el pasaje.» Es el error número uno de la unidad: buscar la conclusión por su posición en vez de por su función. La conclusión puede ir al principio, al medio, al final, o estar implícita y no figurar. Acá va primera, que es lo más común en los textos técnicos.

«Los otros cuatro son premisas.» Suena prolijo y es la opción intermedia más elegida: confunde «todo lo que está en el texto» con «todo lo que apoya la conclusión». Sobra el (5).

«La conclusión es (4) porque es el enunciado más general.» Invierte la dirección del razonamiento. (4) es una regularidad que se usa como premisa, no algo que el pasaje esté tratando de establecer. Y de paso importa el prejuicio de que la conclusión tiene que ser lo más general: en una deducción de lo general a lo particular pasa justo lo contrario.

Ejercicio 3 — Qué derriba un solo caso 10 puntos

En una comisión de 30 alumnos se formulan estos tres enunciados. I) Todos los alumnos de la comisión rindieron el primer parcial. II) Algunos alumnos de la comisión rindieron el primer parcial. III) Marina, que es alumna de la comisión, rindió el primer parcial. Después se comprueba un único hecho: Marina no rindió el primer parcial. No se sabe nada sobre los otros 29 alumnos.

Resolución

Los tres enunciados hablan del mismo grupo pero tienen alcances distintos, y el alcance decide qué hace falta para refutar a cada uno.

I — universal («todos»)  ·  II — existencial o particular («algunos»)  ·  III — singular (habla de un individuo)

I es falso

«Todos rindieron» afirma algo de cada uno de los 30. Marina es uno de los 30 y no rindió: un solo contraejemplo liquida una universal. No hace falta averiguar nada sobre los otros 29, y por eso los enunciados universales son los más arriesgados que se pueden formular — y, justamente por eso, los más informativos.

III es falso

Es el caso más directo de los tres: el enunciado dice que Marina rindió y el hecho dice que no. Un singular se refuta con el hecho que lo contradice, sin ninguna mediación.

II queda indecidido

«Algunos rindieron» afirma que hay al menos uno. El hecho sólo descarta a Marina como candidata; quedan 29 alumnos de los que no se sabe nada, y con que uno haya rendido el enunciado ya es verdadero.

La asimetría que hay que llevarse: un existencial se refuta revisando todos los casos; un universal, con uno solo. Es exactamente al revés para confirmarlos, y es la raíz del problema de la inducción que aparece en la unidad 3: las leyes científicas son universales, así que jamás se terminan de confirmar y sí se pueden refutar de un golpe.

Por qué las otras tres están mal

«Los tres son falsos.» Trata a los tres como si dijeran lo mismo. Que hablen del mismo grupo no los hace equivalentes: II sobrevive tranquilamente a que Marina no haya rendido.

«Sólo III es falso: un universal no se refuta con un caso único.» Es la confusión central del tema, y la opción que más se elige después de la correcta. Confunde refutar con negar diciendo lo contrario: para negar «todos rindieron» no hace falta mostrar que ninguno rindió —eso es la contraria y dice mucho más de lo necesario—; alcanza con «algún alumno no rindió», que es la contradictoria, y para eso basta Marina.

«I y II son falsos; III no se puede decidir.» Invierte todo: convierte en indecidible el único enunciado que el hecho contradice palabra por palabra, y da por refutado el único que el hecho deja en pie.

Ejercicio 4 — El valor de verdad del compuesto 10 puntos

Sobre un estudio publicado se sabe lo siguiente. La proposición p, «el laboratorio publicó los datos crudos», es verdadera. La proposición q, «el estudio lo financió la empresa que vende el producto», es falsa. La proposición r, «el resultado se replicó en otro laboratorio», es verdadera. Se forma con ellas este enunciado compuesto: «Si el estudio lo financió la empresa que vende el producto, entonces ni el laboratorio publicó los datos crudos ni el resultado se replicó en otro laboratorio».

Resolución

Paso 1 — escribir la estructura. La conectiva principal es el «si… entonces»; el consecuente es una conjunción de dos negaciones:

q → (¬p ∧ ¬r)

Paso 2 — evaluar de adentro hacia afuera, con p = V, q = F, r = V:

¬p = F  ·  ¬r = F  →  (¬p ∧ ¬r) = F
q → (¬p ∧ ¬r)  =  F → F  =  V

Por qué V, dicho en una línea

Un condicional es falso en un único caso: antecedente verdadero y consecuente falso. En cualquier otro caso es verdadero. Acá el antecedente es falso, así que el compuesto es verdadero sin necesidad de mirar el consecuente. La cuenta del paso 2 se podía saltear entera.

Dicho con la intuición que lo vuelve menos raro: el condicional es una promesa. «Si lo financió la empresa, entonces pasa tal cosa.» Si resulta que la empresa no lo financió, la promesa nunca se puso a prueba, y una promesa que no llegó a ponerse a prueba no fue incumplida. En lógica, no incumplida = verdadera.

Por qué las otras tres están mal

«Falso porque su consecuente es falso.» Es la opción más elegida después de la correcta, y no es casual: el consecuente es falso. Pero un consecuente falso sólo vuelve falso al condicional cuando el antecedente es verdadero. Con antecedente falso, el condicional aguanta cualquier consecuente.

«Falso porque los dos son falsos.» Es exactamente la fila F → F de la tabla de verdad, y esa fila da V. Quien elige esta opción está leyendo el condicional como si fuera una conjunción.

«No se puede determinar, falta relación de contenido.» Es una objeción sensata en castellano y falsa en lógica. El condicional material es una función de verdad: depende sólo de los valores de sus partes. «Si 2 + 2 = 5, entonces la Luna es de queso» es verdadero, y no hace falta que las dos cosas tengan nada que ver. Esa desconexión entre el condicional lógico y el «si… entonces» del habla es justamente lo que este ejercicio evalúa.

Ejercicio 5 — Cuál es tautológico 10 puntos

En un laboratorio se consideran dos proposiciones simples: p, «la muestra se contaminó», y q, «el reactivo estaba vencido». Con ellas se arman estos cuatro enunciados compuestos. I) Si la muestra se contaminó, entonces la muestra se contaminó o el reactivo estaba vencido. II) La muestra se contaminó y la muestra no se contaminó. III) Si la muestra se contaminó o el reactivo estaba vencido, entonces la muestra se contaminó. IV) Si la muestra se contaminó, entonces el reactivo estaba vencido.

Resolución

Primero se traduce, después se hace la tabla. Con dos proposiciones simples hay cuatro filas, así que se puede hacer completa y sin apuro.

I: p → (p ∨ q)  ·  II: p ∧ ¬p  ·  III: (p ∨ q) → p  ·  IV: p → q

I es la tautología

p=V, q=V → V → (V∨V)=V → V
p=V, q=F → V → (V∨F)=V → V
p=F, q=V → F → (F∨V)=V → V
p=F, q=F → F → (F∨F)=F → V  (antecedente falso)

Las cuatro filas dan V: es tautología. Y se ve sin tabla, que es lo que conviene entrenar: si p es verdadero, entonces «p o q» es verdadero por el solo hecho de contener a p. El antecedente no puede ser verdadero y el consecuente falso al mismo tiempo, así que la única fila que haría falso al condicional no existe.

II es una contradicción

«p y no p» es falso en las cuatro filas. Es el opuesto exacto de una tautología y por eso nunca es la respuesta a esta pregunta, aunque sea el enunciado que más «salta a la vista» como raro. Ojo con la variante que sí es tautología y se confunde con ésta: «la muestra se contaminó o no se contaminó» es verdadera siempre. Cambia la conectiva, cambia todo.

III y IV son contingentes

III, (p ∨ q) → p, es el I dado vuelta, y por eso es la trampa fina del ejercicio: leído rápido se parece muchísimo al I. Pero falla en la fila p=F, q=V: el antecedente «se contaminó o el reactivo estaba vencido» es verdadero (por q) y el consecuente «se contaminó» es falso. V → F = F. Un solo caso alcanza para que deje de ser tautología.

IV, p → q, es contingente y es el enunciado que más suena a «regla verdadera». Falla en la fila p=V, q=F: la muestra se contaminó por otro motivo y el reactivo estaba en fecha. Que un condicional sea plausible no lo vuelve tautológico; un condicional es tautológico sólo cuando es imposible que su antecedente sea verdadero y su consecuente falso.
El método para no dudar: no busques la fila que hace verdadero al enunciado, buscá la que lo haría falso. Si la encontrás, es contingente y ya terminaste. Si demostrás que no puede existir, es tautología. Es el mismo movimiento que se usa para decidir la validez de un razonamiento, y no es casualidad: un razonamiento es válido exactamente cuando el condicional «premisas → conclusión» es una tautología.

Ejercicio 6 — La predicción que no se cumplió 10 puntos

Un equipo sostiene la hipótesis H: el hongo X segrega una sustancia que inhibe el crecimiento de la bacteria B. Para poder contrastarla necesita asumir además dos hipótesis auxiliares: A1, que el cultivo de bacterias que va a usar está vivo, y A2, que el medio de cultivo no contiene ningún antibiótico. De H junto con A1 y A2 el equipo deduce esta consecuencia observacional: en las placas donde se siembre el hongo X al lado de la bacteria B debe aparecer un halo sin bacterias alrededor del hongo. Se preparan cuarenta placas y en ninguna aparece el halo.

Resolución

El ejercicio mezcla los dos temas a propósito, porque así es como caen: el método hipotético-deductivo es un modus tollens, y lo que se evalúa es si se lo aplica con precisión.

La forma, escrita

P1:  (H ∧ A1 ∧ A2) → O
P2:  ¬O
────────────────
∴   ¬(H ∧ A1 ∧ A2)

Modus tollens, válido. Pero hay que mirar con cuidado qué es lo que quedó negado: el antecedente no era H, era la conjunción de H con las dos auxiliares. Y negar una conjunción no significa negar cada uno de sus términos: significa que al menos uno falla.

Que no es un tecnicismo lo prueba el caso concreto: el cultivo pudo haber llegado muerto (A1 falsa) y entonces no iba a crecer ninguna bacteria, con halo o sin halo — y el hongo X podría inhibirlas perfectamente. La predicción falló; H sigue en pie. La lógica dice que algo del paquete se rompió, y no dice qué.

Por qué las otras tres están mal

«H es falsa.» Es la trampa principal, y la elige quien aplicó bien el modus tollens pero apuntó mal. El paso es correcto sobre el antecedente completo: sobre H sola no vale, y hay contraejemplo —H verdadera, A1 falsa, sin halo—, así que el razonamiento «¬O, luego ¬H» es lisa y llanamente inválido. Este punto es el que abre todo lo que viene después en la materia: es lo que permite salvar el núcleo de una teoría tocando una auxiliar, maniobra que a veces es un descubrimiento (así se encontró Neptuno) y a veces es una hipótesis ad hoc.

«H refutada y A1, A2 corroboradas.» Agrega algo que no se sigue de ningún lado. Que las auxiliares se hayan usado sin inconvenientes visibles no las pone a prueba: nadie miró si el cultivo estaba vivo. Lo que se contrastó fue el conjunto, entero, de una sola vez.

«No se infiere nada con validez.» Invierte la asimetría central del método. El resultado negativo es el único que permite concluir algo con necesidad lógica; el positivo —que hubiera aparecido el halo— habría sido una afirmación del consecuente, o sea una falacia, y sólo habría dejado a H corroborada, nunca probada.
Lo que hay que llevarse: refutar es concluyente, confirmar no; y lo que se refuta nunca es una hipótesis sola, sino todo el paquete que hizo falta para deducir la predicción.

Ejercicio 7 — El inválido entre los cuatro 10 puntos

Analizá los cuatro razonamientos. I) Si el vuelo sale con retraso, los pasajeros pierden la conexión. Los pasajeros no perdieron la conexión. Por lo tanto, el vuelo no salió con retraso. II) Si llueve, se suspende el partido. Si se suspende el partido, se devuelven las entradas. Por lo tanto, si llueve, se devuelven las entradas. III) El pedido se entrega hoy o se entrega mañana. No se entrega hoy. Por lo tanto, se entrega mañana. IV) Si el medicamento funciona, el paciente mejora. El paciente mejoró. Por lo tanto, el medicamento funciona.

Resolución

Se formalizan los cuatro y se los compara con las formas conocidas. El contenido —vuelos, lluvia, pedidos, medicamentos— no interviene en nada: la validez depende sólo de la forma.

I    p → q ; ¬q ; ∴ ¬p    modus tollens — válido
II   p → q ; q → r ; ∴ p → r  silogismo hipotético — válido
III  p ∨ q ; ¬p ; ∴ q        silogismo disyuntivo — válido
IV   p → q ; q ; ∴ p          afirmación del consecuente — INVÁLIDO

Por qué el IV falla

«Si el medicamento funciona, el paciente mejora» dice que el medicamento alcanza para mejorar. No dice que sea la única forma de mejorar. El paciente pudo mejorar solo, por descanso, por otro tratamiento o por el efecto placebo. El contraejemplo es directo: medicamento inútil (p falso) + paciente que mejora igual (q verdadero) hace verdaderas las dos premisas y falsa la conclusión.

Y acá está la trampa del ejercicio, que es la trampa de toda la unidad: es perfectamente posible que el medicamento funcione y que la conclusión del IV sea verdadera. Eso no lo salva. Un razonamiento inválido puede tener premisas verdaderas y conclusión verdadera — le pasa todo el tiempo. La validez no se decide mirando si la conclusión acertó, se decide mirando si podría no acertar con esas mismas premisas verdaderas. Acá podría, y por eso es inválido.

Por qué los otros tres sí valen

I — modus tollens. Es la forma con la que más se confunde el IV, porque las dos «usan» el consecuente. La diferencia es qué se hace con él: el I lo niega (y eso es válido), el IV lo afirma (y eso es falacia). La regla corta: al antecedente sólo se lo puede afirmar, al consecuente sólo se lo puede negar.

II — silogismo hipotético. Encadena dos condicionales y concluye otro condicional. Fijate que la conclusión no afirma que llueva ni que se devuelvan las entradas: sólo encadena. Quien busca ahí un error suele estar esperando una conclusión categórica que el razonamiento nunca pretendió.

III — silogismo disyuntivo. Se niega uno de los dos disyuntos y se concluye el otro: válido. Ojo con la variante que sí es inválida y cae seguido: de «se entrega hoy o mañana» más «se entrega hoy» no se sigue que no se entregue mañana, porque el «o» de la lógica es inclusivo. Para usar un disyuntivo hay que negar, no afirmar.
La falacia gemela, que no está en la lista pero cae igual: negación del antecedente, p → q ; ¬p ; ∴ ¬q. «Si el medicamento funciona el paciente mejora; el medicamento no funciona; luego el paciente no mejoró.» También inválida, y por la misma razón: el consecuente puede darse por otras causas.

Ejercicio 8 — Tres inducciones distintas 10 puntos

Los tres razonamientos siguientes son inductivos. I) De las 300 bicicletas del sistema público se revisaron 40, elegidas al azar, y las 40 tenían las cubiertas gastadas. Por lo tanto, todas las bicicletas del sistema tienen las cubiertas gastadas. II) El 92% de los egresados de esa escuela técnica consiguió trabajo en menos de un año. Damián egresó de esa escuela. Por lo tanto, probablemente Damián consiga trabajo en menos de un año. III) El lago Traful y el lago donde se hará el nuevo relevamiento tienen la misma temperatura media, el mismo tipo de fondo y las mismas especies de algas. En el Traful se estableció una población de truchas. Por lo tanto, es probable que en el nuevo lago también se establezca.

Resolución

Los tres son ampliativos —la conclusión dice más de lo que dicen las premisas— y por eso ninguno se evalúa como válido o inválido, sino como fuerte o débil. Lo que cambia es la dirección del salto, y eso es lo que los clasifica.

I — generalización inductiva (algunas cátedras: enumeración incompleta)

Va de una muestra al total: de 40 bicicletas observadas a las 300. La conclusión es un enunciado universal que ninguna cantidad de casos puede garantizar; las 260 que no se revisaron podrían estar impecables.

Qué la hace fuerte o débil: el tamaño de la muestra, su variedad y sobre todo su representatividad. Acá ayuda bastante que las 40 se hayan elegido al azar — si hubieran sido las 40 que estaban en el taller, la muestra estaría sesgada y el razonamiento no valdría casi nada.

II — de una regularidad estadística a un caso particular (silogismo inductivo)

Va en la dirección contraria al I: parte de una proporción conocida sobre un grupo y baja a un individuo de ese grupo. Por eso la conclusión dice «probablemente»: el 8% existe, y Damián puede estar ahí.

III — analogía

Va de un caso a otro caso, apoyándose en semejanzas, sin pasar en ningún momento por un enunciado general sobre todos los lagos.

Qué la hace fuerte o débil: no cuántas semejanzas se enumeran, sino si son las pertinentes para lo que se concluye. Temperatura, fondo y algas parecen relevantes para una población de truchas; si los lagos difirieran en oxígeno disuelto o en la presencia de depredadores, la analogía se caería por más parecidos que fueran en lo demás.

Por qué las otras tres están mal

La que intercambia I y II. Confunde justamente lo que el ejercicio evalúa: la dirección del salto. El I sube de la muestra al total; el II baja del total al individuo. Llamar «analogía» al I es el error más común, porque toda inducción se parece un poco a una comparación — pero en el I no se comparan dos cosas, se generaliza sobre una sola población.

«II es deductivo válido porque el 92% es una premisa general.» Ésta es la trampa del ejercicio, y es fina: un 92% parece un «todos». No lo es. Si la premisa dijera «todos los egresados consiguieron trabajo», el razonamiento sería deductivo y válido, y la conclusión no llevaría «probablemente». Con 92% la conclusión puede ser falsa con premisas verdaderas —Damián en el 8%—, y eso es exactamente la definición de no válido. Casi todos no es todos, y esa diferencia cambia la categoría entera del razonamiento.

«Los tres son deductivos.» Aplica el criterio equivocado a los tres. En los tres se puede construir el caso con premisas verdaderas y conclusión falsa: 260 bicicletas sanas, Damián en el 8%, un lago parecido donde las truchas no prosperan. Preguntarse si una inducción es «válida» es como preguntarse si un martillo es un buen destornillador: no se le aplica ese criterio.

Ejercicio 9 — Formales y fácticas 10 puntos

Considerá estos cuatro enunciados. I) En todo triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos. II) La presión de un gas encerrado a temperatura constante es inversamente proporcional a su volumen. III) Si un número entero es múltiplo de 6, entonces es múltiplo de 3. IV) El promedio de horas de sueño de los estudiantes encuestados fue de 6,4.

Resolución

El criterio no es de qué habla el enunciado ni con qué símbolos está escrito. Es cómo se establece si es verdadero: por demostración a partir de axiomas (formal) o por contrastación con la experiencia (fáctica).

formales → objeto ideal · método: demostración · verdad necesaria
fácticas → hechos del mundo · método: contrastación · verdad contingente

I y III son formales

I (Pitágoras) se demuestra desde los axiomas de la geometría euclidiana. Medir triángulos no agrega ni un gramo de certeza, y si midiéramos uno que da 179°, la conclusión correcta sería que se midió mal, no que el teorema sea falso. Su verdad es necesaria dados esos axiomas — en una geometría sobre una esfera el resultado es otro, y eso no lo refuta: lo ubica.

III es un teorema de aritmética, y se demuestra en un renglón: si n es múltiplo de 6, entonces n = 6k = 3·(2k), o sea múltiplo de 3. No hay experimento posible que lo contradiga.

II y IV son fácticos

II (ley de Boyle-Mariotte) se estableció midiendo, y podría haber sido de otro modo: de hecho, deja de cumplirse a presiones muy altas, donde el gas ya no se comporta como ideal. Habla de gases reales y por eso es corregible.

IV es una medición concreta sobre una muestra concreta. Verdad contingente si las hay: con otros estudiantes, otro número.

Por qué las otras tres están mal

«I, II y III, porque están en lenguaje matemático.» Es el error clásico del tema y la opción más elegida. La matemática se usa en casi todas las ciencias fácticas y no las vuelve formales. Cuando la física escribe una proporcionalidad, la matemática aporta la forma del enunciado; que ese enunciado sea verdadero del mundo lo decide la experiencia. Clasificar por «si tiene fórmula» deja a la física adentro de las ciencias formales y a la lógica —que apenas usa números— afuera.

«Sólo el III; el I habla de triángulos, que se pueden dibujar y medir.» Confunde el objeto con su representación. El triángulo del que habla el teorema es un ente ideal, no el dibujo a lápiz; ningún triángulo dibujado tiene lados de grosor cero. Que un objeto formal se pueda representar en el mundo no lo convierte en un hecho del mundo.

«Ninguno: I y III no son científicos.» Confunde «no dice nada sobre el mundo» con «no es ciencia». La lógica y la matemática son ciencias: tienen método, sistematicidad, rigor y comunidad. Lo que no tienen es contenido empírico, y ése es exactamente el precio que pagan por su certeza. Las fácticas hacen el intercambio inverso: ganan información sobre el mundo y pierden la certeza para siempre.

Ejercicio 10 — Por qué se impuso Copérnico 10 puntos

Cuando Copérnico publicó su modelo heliocéntrico en 1543, el sistema de Ptolomeo llevaba casi catorce siglos en uso: permitía anticipar eclipses, servía para armar calendarios y para navegar, y se lo corregía agregando círculos auxiliares cada vez que una observación no encajaba, sobre todo las que tenían que ver con el movimiento retrógrado de los planetas. El modelo de Copérnico conservó las órbitas circulares, siguió necesitando círculos auxiliares y, en sus primeras versiones, no predijo las posiciones planetarias con más precisión que el de Ptolomeo.

Resolución

La respuesta correcta está casi dicha en el propio enunciado, y eso es deliberado: el ejercicio evalúa si se puede leer un caso histórico sin superponerle la versión de manual escolar.

Lo que el enunciado ya afirma

El sistema de Ptolomeo predecía, era útil y se corregía. El de Copérnico conservó los círculos, siguió necesitando círculos auxiliares y no era más preciso al principio. Con eso solo, dos de las cuatro opciones ya quedan descartadas sin saber más historia.

Qué ofrecía entonces

Simplicidad y armonía. En el sistema geocéntrico, que los planetas parecieran retroceder era una anomalía que había que tapar con maquinaria adicional. Poniendo el Sol en el centro, ese mismo fenómeno deja de necesitar explicación especial: es lo que uno ve cuando observa un planeta desde otro planeta que también se está moviendo, y a veces lo pasa. Un problema desapareció, no porque se lo resolviera, sino porque dejó de ser un problema.

Y el cambio de fondo no fue astronómico sino cosmológico: si la Tierra es un planeta más, se cae la división entre un mundo sublunar corruptible y un mundo supralunar perfecto, y con ella toda la física de Aristóteles. Copérnico abrió eso; lo cerraron Kepler con las órbitas elípticas, Galileo con el telescopio y Newton con una sola ley para la manzana y para la Luna, siglo y medio después.

Por qué las otras tres están mal

«Se impuso porque predecía mejor.» Es la versión de manual y es falsa: al principio no predecía mejor, y el propio enunciado lo dice. Es la opción más elegida, porque encaja con la idea de que en ciencia siempre gana el que mide más fino.

«Ptolomeo no era ciencia porque era falso.» Confunde falsedad con falta de cientificidad. Una teoría explicativa, predictiva, sistemática, escrita, enseñada y corregida es una teoría científica, aunque hoy sepamos que su modelo del cosmos era incorrecto. Si resultar falsa borrara retroactivamente el carácter científico de una teoría, casi toda la historia de la ciencia dejaría de ser ciencia — incluida la física de Newton. Lo que se le puede criticar a Ptolomeo es cómo respondía a las anomalías: agregando un círculo cada vez, que es la forma vieja de las hipótesis ad hoc.

«La ciencia avanza acumulando datos.» Es exactamente la lectura que este episodio desmiente, y por eso está en el programa. No hubo un dato nuevo que obligara a nada: los datos eran casi los mismos y hasta favorecían al modelo viejo. Lo que cambió fue qué contaba como una buena explicación y qué preguntas valía la pena hacerse. Ése es el caso que Kuhn analiza en la unidad 3 para sostener que la ciencia no avanza acumulando, sino reemplazando marcos enteros.
El matiz que conviene no perder: nada de esto dice que dé lo mismo una teoría que otra. Copérnico terminó teniendo razón, y la historia la cerraron predicciones y observaciones. Lo que el caso muestra es que el momento en que una teoría se adopta y el momento en que queda bien fundada no coinciden, y que en el medio pesan criterios —simplicidad, armonía, fecundidad— que no son datos.

Leerlo resuelto no es lo mismo que rendirlo. Acá lo podés hacer entero sin que te corrija nada hasta entregarlo, igual que en el aula, y recién ahí te dice la nota, cómo se resolvía cada ejercicio y a qué temas te conviene volver.

Rendir el primer parcial →

Ver todos los temas de IPC

@soytiza.ok