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Introducción al Pensamiento Científico · Unidad 4 — El proceso de investigación social

Elaboración y lectura de cuadros

Un cuadro de doble entrada dice cosas distintas según en qué dirección se calculen los porcentajes. Elegir mal la dirección es la forma más común de sacar una conclusión equivocada de datos correctos.

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La explicación

Las partes de un cuadro

Título: qué, quiénes, dónde y cuándo. Un cuadro sin título completo no se puede interpretar.
Encabezado de columnas y columna matriz (las filas): las categorías de cada variable.
Celdas: las frecuencias.
Totales marginales: los totales de fila y de columna.
Fuente y nota: de dónde salieron los datos y qué aclaraciones hacen falta.

Las tres direcciones del porcentaje

Ésta es la parte que se toma, y la que más se equivoca.

La regla que resuelve el 90% de los casos: se calcula el porcentaje en la dirección de la variable independiente. Si la hipótesis es «el nivel educativo influye en el empleo», los porcentajes se calculan sobre el total de cada nivel educativo. Así cada grupo se compara consigo mismo y con los otros en igualdad de condiciones.

Por qué importa tanto

Los mismos datos, porcentuados en distinta dirección, sostienen afirmaciones diferentes y las dos pueden ser correctas. «El 70% de los delincuentes viene de hogares pobres» y «el 0,5% de las personas de hogares pobres comete delitos» pueden salir del mismo cuadro. La primera sugiere una asociación fuerte; la segunda muestra que la enorme mayoría no delinque. La que responde a la pregunta causal es la segunda.

Cómo se lee un cuadro, en orden

1. Leer el título completo: población, lugar, período.
2. Identificar las dos variables y sus categorías.
3. Mirar los totales: cuántos casos hay y cómo se reparten.
4. Ver en qué dirección están calculados los porcentajes (o calcularlos uno).
5. Comparar entre categorías de la independiente.
6. Recién ahí, interpretar — y sin saltar de asociación a causa.

La paradoja de Simpson

Una asociación puede invertirse al desagregar por una tercera variable. Un tratamiento puede parecer peor en el total y ser mejor en cada subgrupo, si los subgrupos tienen composiciones muy distintas. Es la razón por la que conviene desconfiar de los totales agregados y pedir siempre la desagregación.

Ejemplo resuelto

Un cuadro muestra: de 200 estudiantes que trabajan, 80 aprobaron; de 300 que no trabajan, 210 aprobaron. Calculá los porcentajes en las dos direcciones e interpretá.

El cuadro completo:
Trabajan: 80 aprobaron, 120 no → total 200
No trabajan: 210 aprobaron, 90 no → total 300
Totales: 290 aprobaron, 210 no → total general 500
Porcentaje de fila (sobre el total de cada condición laboral):
De los que trabajan, aprobó el 80/200 = 40%.
De los que no trabajan, aprobó el 210/300 = 70%.
Lectura: hay una diferencia de 30 puntos en la tasa de aprobación según se trabaje o no.
Porcentaje de columna (sobre el total de aprobados):
De los que aprobaron, el 80/290 = 28% trabaja y el 72% no.
Lectura: describe la composición del grupo de aprobados, que depende de cuánta gente trabaja en la población — no de si trabajar afecta el rendimiento.

Cuál corresponde: la de fila. La hipótesis es que trabajar influye en el rendimiento, así que la variable independiente es la condición laboral y hay que porcentuar sobre el total de cada una de sus categorías. Eso permite comparar 40% contra 70% en igualdad de condiciones.

Por qué la de columna induce al error: si en la población hubiera muchísimos más estudiantes que no trabajan, el 72% aparecería igual aunque trabajar no tuviera ningún efecto. El porcentaje de columna refleja el tamaño de los grupos, no la relación entre las variables.

Y la advertencia obligatoria: 40% contra 70% muestra una asociación. Para hablar de causa habría que controlar nivel socioeconómico, horas de cursada, tipo de trabajo y responsabilidades de cuidado — cualquiera de esas podría explicar las dos cosas a la vez.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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