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Sociedad y Estado · Unidad 1 — El Estado: qué es

Estado, nación, gobierno y país

Cuatro palabras que en la calle funcionan como sinónimos y en esta materia nombran cuatro cosas distintas: el Estado es la organización que domina un territorio, la nación es una comunidad que se siente parte de lo mismo, el gobierno es quién ocupa los cargos hoy y país es el nombre corriente del paquete.

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La explicación

Por qué éste es el primer tema

Es el tema que ordena la materia entera y el que más se pierde puntos en el parcial, porque no se falla por no haber leído: se falla por hablar en la consigna como se habla en la mesa del bar. «El Estado subió las tarifas», «el país decidió no pagar», «cambió el Estado en el 83». Las tres frases se entienden perfectamente en una charla y las tres están mal escritas en una respuesta de parcial.

Lo que sigue no es un juego de definiciones para memorizar. Es la herramienta que te permite escribir una oración donde cada sujeto es el que corresponde.

Estado

Siguiendo a Bobbio y a Poggi, Andrés Malamud presenta al Estado como la manifestación institucionalizada del poder político. Para llegar ahí hay que dar un rodeo de dos pasos.

Primero: en toda sociedad hay poder social, es decir, gente que consigue de manera sistemática que las cosas salgan como quiere, incluso contra la voluntad de los demás. Ese poder se divide en tres según el recurso con el que se ejerce:

Segundo: institucionalizar es rutinizar reglas y comportamientos, despersonalizar y formalizar las relaciones. Cuando el poder político se institucionaliza hasta el tope, aparece el Estado. Poggi resume la tarea del Estado en una paradoja que conviene tener a mano: fortalecer y al mismo tiempo domesticar la coacción organizada. El Estado hace la fuerza más grande que nunca y a la vez la mete adentro de reglas.

El Estado no es un objeto material. Es una abstracción conceptual. Lo que se ve —la oficina, el puesto fronterizo, el patrullero, la boleta de impuestos— son manifestaciones del Estado, no el Estado. Por eso es un error confundir al Estado con su edificio o con su territorio: el territorio es un elemento del Estado, no el Estado.

Cómo lo definieron tres autores que vas a volver a ver

Hobbes (siglo XVII). El Leviatán fija tres cosas que separan al Estado moderno de lo anterior: los súbditos le deben lealtad al Estado mismo y no a la persona que gobierna; la autoridad estatal es única y absoluta; el Estado es la máxima autoridad en todo el gobierno civil. Lo justifica por contraste con el estado de naturaleza, esa guerra de todos contra todos anterior al contrato.

Weber (siglo XX). Define al Estado no por lo que hace sino por el medio del que dispone: es la organización política cuyos funcionarios reclaman con éxito el monopolio legítimo de la violencia en un territorio determinado. El argumento es que no hay ninguna función exclusiva del Estado: todo lo que hizo alguna vez también lo hicieron otras organizaciones. Lo desarrollamos en 1.5.

Luhmann (siglo XX). No niega la violencia, pero dice que para la sociedad pesa más la institucionalización de la legitimidad del poder: la vida cotidiana está mucho más afectada por el poder normalizado a través de la ley que por el empleo brutal de la fuerza.

Nación

La nación no es una organización: no tiene oficinas, ni presupuesto, ni empleados. Es una comunidad de pertenencia: un conjunto de personas que se reconocen como parte de lo mismo, con una historia, unos símbolos y muchas veces una lengua compartidos. Es identidad, no aparato.

Malamud retoma de Kohn la distinción entre dos orientaciones del nacionalismo:

Los dos son tipos ideales: las identidades nacionales reales caen en algún punto intermedio del continuo que va de un polo al otro.

Gobierno

El gobierno es el conjunto de personas y cargos que ejercen transitoriamente la autoridad del Estado y toman las decisiones. Es la parte que cambia. Si un lunes asume alguien distinto, cambió el gobierno; el Estado no se fue a ninguna parte: siguen los ministerios, los expedientes, los empleados, las fronteras, las embajadas y la deuda.

La prueba de la deuda. Un préstamo lo firma un gobierno, pero el deudor es el Estado, y por eso lo sigue debiendo el gobierno siguiente aunque haya ganado prometiendo lo contrario. Si Estado y gobierno fueran lo mismo, cada elección borraría las obligaciones del país. Esa sola consecuencia muestra que son dos cosas distintas.

Régimen político

Entre el Estado y el gobierno hay un tercer nivel que conviene tener desde ahora: el régimen son las reglas de acceso y de ejercicio del poder. Si se accede por elecciones competitivas o por un golpe, si el poder está limitado o no. Un golpe de Estado cambia el régimen y cambia el gobierno, y sin embargo el Estado sigue existiendo: el mismo aparato administrativo pasa a obedecer a otros.

País

País es la palabra del lenguaje corriente. Es más geográfica que analítica y no distingue ninguno de los tres niveles anteriores: sirve para conversar, no para contestar una consigna. Cuando en un parcial escribís «país», casi siempre querías decir Estado, nación o gobierno, y el que corrige no puede adivinar cuál.

Las tres preguntas que te sacan del apuro.
¿Esto cambia cuando hay elecciones? → estabas hablando del gobierno.
¿Esto cambia con un golpe o con una transición a la democracia? → régimen.
¿Esto sigue igual en los dos casos, y sólo se disuelve si el territorio se parte o lo absorbe otro? → Estado.
¿Esto es un sentimiento de pertenencia que puede existir sin oficinas? → nación.
Un ejercicio resuelto, paso a paso

Entre el 20 de diciembre de 2001 y el 1 de enero de 2002 la Argentina tuvo cinco presidentes. ¿Cambió el Estado argentino en esos doce días?

No. Cambió cuatro veces el gobierno (cinco presidentes, cuatro recambios), no cambió el Estado. Vamos por partes, que es exactamente lo que se pide en una consigna así.

1. El gobierno. Es lo que cambió, y cambió muchísimo: renunció un presidente y se sucedieron otros en pocos días. El gobierno es justamente el nivel de las personas y los cargos, o sea el que puede rotar de un día para el otro.

2. El régimen. No cambió: las sucesiones se resolvieron por los mecanismos institucionales previstos, no por la toma del poder por la fuerza. Las reglas de acceso al poder siguieron siendo las mismas.

3. El Estado. Tampoco: siguieron el territorio y sus fronteras, la población, la administración pública, los tribunales, las fuerzas armadas, las embajadas y la deuda contraída. Ninguna de esas cosas se evaporó porque cambiara quién firma.

Lo que sí estaba en discusión era otra cosa, y conviene decirla con las palabras justas: no la existencia del Estado sino su capacidad para cumplir con lo que había asumido y para sostener el orden. Un Estado puede estar en crisis, endeudado y desbordado, y seguir siendo un Estado. Dejaría de serlo si perdiera el control de su territorio o fuera absorbido por otro, que no es lo que pasó.

Cómo se escribe la respuesta: «Cambió el gobierno cuatro veces, el régimen siguió siendo democrático y el Estado permaneció, aunque su capacidad de acción estuviera severamente comprometida».

Y uno del nivel del parcial

Clasificar cada uno de estos tres cambios según afecten al gobierno, al régimen político o al Estado: (a) en una elección gana la oposición y asume un presidente de otro partido; (b) una reforma constitucional reemplaza el presidencialismo por un sistema parlamentario; (c) un país se divide en dos y cada parte declara su independencia.

Los tres conceptos se confunden todo el tiempo, y se distinguen por qué es lo que cambia:

gobierno: QUIÉNES ocupan los cargos
régimen:   CON QUÉ REGLAS se accede a esos cargos y se ejerce el poder
Estado:    la estructura permanente: territorio, población, burocracia,
             monopolio de la fuerza, personería internacional

Están anidados, de menos a más profundo. Cambiar el gobierno no toca el régimen; cambiar el régimen no toca al Estado; y cambiar el Estado arrastra a los otros dos.

(a) Gana la oposición. Cambian las personas que ocupan los cargos y cambia la orientación de las políticas. Pero las elecciones se hicieron con las reglas de siempre, el Congreso sigue teniendo las mismas atribuciones, la burocracia sigue en su lugar y el país sigue siendo el mismo sujeto de derecho internacional.

cambia el gobierno. El régimen y el Estado quedan intactos

Y que el cambio de gobierno sea posible sin que cambie nada más es justamente lo que define a un régimen democrático consolidado. En una dictadura, el recambio de personas no está previsto por reglas: cada sucesión pone en juego el régimen entero.

(b) Reforma que pasa a parlamentarismo. Ya no se elige un presidente por separado; el jefe de gobierno surge del Parlamento y puede caer por un voto de censura. Cambian las reglas de acceso y de ejercicio del poder.

cambia el régimen. El Estado sigue siendo el mismo

El Estado no se entera: el territorio es el mismo, la moneda es la misma, los tratados firmados siguen vigentes, los empleados públicos siguen cobrando. Cambió la forma de gobernar, no el aparato que se gobierna.

(c) El país se divide en dos. Acá cambia todo: hay dos territorios, dos burocracias, dos monopolios de la fuerza, dos personerías internacionales. Y cada uno necesita darse un régimen y un gobierno.

cambia el Estado, y con él el régimen y el gobierno

El resumen, en escalera:

(a) gobierno          ← lo más frecuente
(b) régimen          ← poco frecuente, y traumático
(c) Estado           ← rarísimo

La prueba que sirve para cualquier caso nuevo: preguntarse si, después del cambio, las deudas del país siguen siendo del país y los tratados siguen obligando. Si la respuesta es sí, el Estado no cambió. Esa continuidad es lo que permite que un gobierno se haga cargo de lo que firmó el anterior, aunque lo haya combatido.

Un caso intermedio que suele preguntarse: una crisis institucional donde se suceden varios presidentes en pocos días. Cambia el gobierno muchas veces y muy rápido; el régimen queda en tensión pero sobrevive si la sucesión sigue las reglas previstas; y el Estado no se toca — las deudas siguen, los empleados siguen, las fronteras siguen.

Dónde se pierde el punto: decir que en (a) "cambió el Estado porque cambió el rumbo del país". El rumbo es política de gobierno. El Estado es lo que queda igual cuando el gobierno cambia, y por eso se dice que es la estructura permanente.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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