Introducción al Pensamiento Científico · Unidad 2 — Razonamientos, verdad y validez
Razonamientos deductivos e inductivos
En un deductivo, si las premisas son verdaderas la conclusión no puede ser falsa. En un inductivo, puede: se gana información nueva a cambio de perder la garantía.
La explicación
Qué es un razonamiento
Un conjunto de proposiciones donde una, la conclusión, se pretende fundada en las otras, las premisas. Lo que convierte a un grupo de oraciones en un razonamiento es esa pretensión de apoyo, no el orden en que estén escritas.
Qué NO es un razonamiento
El primer ejercicio de cualquier práctica es separar los razonamientos del resto, y la mitad de los ítems de la lista no lo son. Los casos que más aparecen:
- Una descripción o un relato. Varias oraciones seguidas sobre un mismo tema no arman un razonamiento si ninguna se apoya en las otras.
- Un texto expresivo o poético. Emociona, no argumenta; muchas veces ni siquiera tiene proposiciones.
- Una orden, una promesa, una pregunta. Ya quedaron afuera en 2.1: no son proposiciones.
- Una explicación. Éste es el que se pasa por alto.
Deductivos: la conclusión ya estaba adentro
Un razonamiento es deductivo cuando pretende que la conclusión se siga necesariamente de las premisas. Si el razonamiento es correcto (válido) y las premisas son verdaderas, la conclusión no puede ser falsa.
El precio: la conclusión no agrega información que no estuviera contenida en las premisas. Por eso se dice que la deducción es no ampliativa. Va de lo general a lo particular en el caso típico, aunque no siempre.
Inductivos: se arriesga más de lo que se tiene
Un razonamiento es inductivo cuando la conclusión se sigue de las premisas con cierto grado de probabilidad, pero no con necesidad. Son ampliativos: la conclusión dice más de lo que dicen las premisas.
Qué hace fuerte a un inductivo
- Cantidad de casos observados.
- Variedad: mil observaciones en la misma ciudad valen menos que cien en diez países.
- Representatividad de la muestra respecto de la población.
- Ausencia de contraejemplos conocidos.
- Alcance de la conclusión: cuanto más arriesga, más apoyo necesita.
La tabla que hay que tener en la cabeza
Inductivo: conclusión probable · ampliativo · se evalúa fuerte/débil · una premisa nueva puede debilitarlo o destruirlo.
Clasificá y evaluá: I) «Todos los metales conducen electricidad. El cobre es un metal. Por lo tanto, el cobre conduce electricidad». II) «Los primeros cinco alumnos que entrevisté prefieren cursar a la mañana. Por lo tanto, la mayoría de la comisión prefiere la mañana».
Si las dos premisas son verdaderas, la conclusión no puede ser falsa: el cobre está incluido en «los metales», y de todos ellos se afirmó que conducen. La conclusión no agrega información nueva — ya estaba contenida en las premisas — y por eso mismo es segura.
La conclusión va más allá de lo observado: pasa de cinco alumnos a toda la comisión. Es ampliativo, y por eso podría ser falso aun con premisas verdaderas.
Por qué es débil: la muestra es chica (cinco) y probablemente no representativa (¿fueron los primeros cinco en llegar? Entonces quizá son justamente los que prefieren la mañana — es un sesgo de selección de manual).
Cómo se lo fortalecería: aumentando el número de entrevistados, eligiéndolos al azar entre toda la comisión, y preguntando en distintos momentos del día. Notá que nunca se volvería concluyente: siempre podría pasar que la muestra, por azar, no represente al conjunto. Esa brecha irreducible es el problema de la inducción, que se trata en 3.1.
Por eso el orden de trabajo importa y conviene respetarlo siempre: primero ¿es un razonamiento?, después ¿cuál es la conclusión?, recién ahí ¿deductivo o inductivo?, y por último la evaluación — válido o inválido si es deductivo, fuerte o débil si es inductivo. Saltarse el primer paso hace que se terminen «evaluando» descripciones y poemas, que es el error más frecuente de la práctica.
Dónde se cae la mayoría
- Decir que un razonamiento inductivo es «inválido». La validez no se les aplica: se evalúan por su fuerza.
- Identificar deducción con «de lo general a lo particular». Hay deducciones de particular a particular y de general a general; lo que define es la necesidad.
- Creer que un inductivo con muchísimos casos se vuelve deductivo. Nunca: por más casos que haya, la conclusión sigue pudiendo ser falsa.
- Buscar la conclusión sólo al final del texto. Muchas veces está al principio, y a veces está implícita.
Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.
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