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Introducción al Pensamiento Científico · Unidad 2 — Razonamientos, verdad y validez

Verdad y validez

La verdad es de las proposiciones y la validez es de los razonamientos. Se pueden combinar casi de cualquier modo: la única combinación imposible es premisas verdaderas, conclusión falsa y razonamiento válido.

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La explicación

Dos propiedades de cosas distintas

Verdadero / falso se dice de las proposiciones. Depende de cómo sea el mundo.
Válido / inválido se dice de los razonamientos. Depende sólo de la forma: de si la conclusión se sigue o no de las premisas.

Decir «esa premisa es válida» o «ese razonamiento es verdadero» es un error de categoría, y en un parcial se descuenta. No es puntillosidad: quien los mezcla no puede resolver el resto de la unidad.

Validez, con precisión

Un razonamiento es válido cuando no hay ninguna manera de que todas las premisas le salgan verdaderas y la conclusión le salga falsa. Nada más que eso. Fijate que la definición no exige que las premisas sean verdaderas: un razonamiento con premisas falsas puede ser perfectamente válido.

Las ocho combinaciones, y la que falta

Cruzando verdad de premisas, verdad de conclusión y validez salen ocho casos. Siete son posibles. El único imposible es: premisas verdaderas + conclusión falsa + razonamiento válido. Si eso pasara, la definición de validez sería falsa.

La consecuencia práctica es fuerte: si sabés que el razonamiento es válido y las premisas son verdaderas, la conclusión es verdadera y no hace falta verificarla. Es la única situación en que la lógica te regala una verdad.

Solidez

Un razonamiento es sólido (o correcto) cuando es válido y además todas sus premisas son verdaderas. Un razonamiento sólido tiene, garantizadamente, conclusión verdadera.

Por eso una discusión seria sobre un argumento tiene sólo dos caminos: mostrar que la forma no cierra (es inválido) o mostrar que alguna premisa es falsa. No hay un tercero. Cuando alguien responde a un argumento sin hacer ninguna de las dos cosas, no lo está refutando.

Dos casos que conviene tener a mano

Ejemplo resuelto

Evaluá: «Todos los peces son mamíferos. Todos los mamíferos respiran. Por lo tanto, todos los peces respiran».

Paso 1 — ¿Las premisas son verdaderas?
P1: «Todos los peces son mamíferos» es falsa. P2: «Todos los mamíferos respiran» es verdadera.
Paso 2 — ¿La conclusión es verdadera?
«Todos los peces respiran» es verdadera (respiran por branquias, pero respiran).
Paso 3 — ¿Es válido?
La forma es: todo A es B, todo B es C, luego todo A es C. Es transitividad, y es válida. La prueba de que la validez no depende del contenido: si de verdad todos los peces fueran mamíferos y todos los mamíferos respiraran, sería imposible que algún pez no respirara.

Resultado: razonamiento válido, con una premisa falsa, y por lo tanto no sólido. Su conclusión resulta verdadera, pero no gracias a este razonamiento: es verdadera por otras razones, y el razonamiento no la establece.

La moraleja que se evalúa: un razonamiento válido con premisas falsas no prueba nada. Que la conclusión sea verdadera es una coincidencia afortunada, no un logro del argumento.

El control que conviene hacer siempre. Antes de escribir «válido», probá construir el caso prohibido: forzá todas las premisas a verdaderas e intentá imaginar un mundo donde la conclusión sea falsa. Acá: si absolutamente todos los peces fueran mamíferos y absolutamente todos los mamíferos respiraran, ¿podría existir un pez que no respire? No, no hay por dónde. Ese «no hay por dónde» es la validez. Si en cambio se te ocurre aunque sea un solo caso posible, el razonamiento es inválido y ya tenés el contraejemplo escrito para el parcial.

Y conviene decirlo al revés también, porque es la confusión que más cuesta sacarse: un razonamiento inválido puede tener premisas verdaderas y, encima, una conclusión que también lo sea. «Los perros son mamíferos; los gatos son mamíferos; por lo tanto la Tierra gira alrededor del Sol» tiene las tres proposiciones verdaderas y no vale nada, porque entre las premisas y la conclusión no hay ninguna conexión. Mirar solamente si las piezas son verdaderas nunca alcanza para decidir la validez.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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