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Introducción al Pensamiento Científico · Unidad 3 — El progreso de la ciencia

Kuhn: paradigmas, ciencia normal y revoluciones

Para Kuhn la ciencia no avanza acumulando: pasa largos períodos resolviendo problemas dentro de un marco, hasta que el marco se rompe y es reemplazado por otro que no es simplemente su continuación.

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La explicación

De qué discute Kuhn

Kuhn es historiador de la ciencia antes que filósofo, y su punto de partida es empírico: la historia de la ciencia no se parece a lo que dicen el inductivismo ni el falsacionismo. Ni acumulación tranquila de verdades, ni abandono inmediato de teorías refutadas.

Antes del primer paradigma: el período preparadigmático

Para Kuhn, un campo no nace con un paradigma. Al principio hay un período preparadigmático (a veces llamado precientífico): varias escuelas rivales que no comparten ni los problemas, ni los métodos, ni qué cuenta como dato. Cada una arranca de cero, escribe para convencer a las otras y discute los fundamentos todo el tiempo. Por eso se acumula poco: no hay un marco común en el que el trabajo de uno sirva de base al de otro.

El período termina cuando un logro es tan convincente que atrae a la mayoría y deja abiertos problemas para seguir trabajando: ése es el primer paradigma, y con él empieza la primera ciencia normal.

Cómo reconocerlo, y no confundirlo con una crisis. En los dos hay discusión de fundamentos y propuestas rivales. La diferencia está en el pasado: en el preparadigmático nunca hubo un marco compartido; en una crisis lo hubo, se lo aplicó durante años, y las anomalías lo pusieron en duda. Si el relato empieza con un período en que todos trabajaban con los mismos manuales y criterios, lo que viene después no es preparadigmático.

Paradigma

Un paradigma es mucho más que una teoría: es el conjunto de supuestos, valores, técnicas, problemas legítimos, criterios de solución y ejemplos ejemplares que comparte una comunidad científica. Incluye qué preguntas vale la pena hacer, qué cuenta como respuesta y hasta qué instrumentos son confiables.

Por eso un paradigma no se enseña con definiciones sino con ejemplares: los problemas resueltos del manual, que muestran cómo se hacen las cosas en esa comunidad.

Ciencia normal

El trabajo cotidiano dentro de un paradigma. Kuhn lo describe como resolución de rompecabezas: los científicos no ponen a prueba el paradigma, lo aplican. Se supone que la solución existe y que las reglas para encontrarla también; si no sale, el problema es del científico, no del paradigma.

Acá está la discusión central con Popper. Para Popper, el científico debería estar siempre intentando refutar. Para Kuhn, eso no es lo que pasa ni lo que conviene que pase: la ciencia normal es acrítica por diseño, y esa es justamente su productividad. Sin un marco fijo que nadie discute, no se podría profundizar en nada.

Anomalías y crisis

Una anomalía es un fenómeno que el paradigma no logra encajar. Al principio se la deja de lado o se la atribuye a un error. Se convierte en crisis cuando se acumulan, cuando afectan aplicaciones importantes o cuando resisten los intentos repetidos de los mejores especialistas.

En la crisis se relajan las reglas: aparecen versiones alternativas del paradigma, se discute lo que antes no se discutía, y el campo se parece más a la filosofía que a la ciencia normal.

Revolución científica

El reemplazo de un paradigma por otro. No es una suma: es un cambio de gestalt. Después de la revolución, los científicos trabajan en un mundo distinto — ven cosas distintas al mirar lo mismo.

Inconmensurabilidad

Dos paradigmas son inconmensurables porque no comparten una medida común: los términos cambian de significado (la «masa» de Newton no es la de Einstein), cambian los problemas que importan y cambian los criterios de qué es una buena solución. Por eso el debate entre paradigmas no se resuelve sólo con datos.

Advertencia importante: inconmensurable no significa incomparable ni incomunicable. Kuhn insistió en esto toda su vida porque lo acusaron de irracionalista. Se pueden comparar paradigmas usando valores compartidos —precisión, alcance, simplicidad, fecundidad— sólo que esos valores no forman un algoritmo que decida solo.

Progreso, sin teleología

Kuhn acepta que hay progreso: los paradigmas nuevos resuelven más problemas. Lo que niega es que haya progreso hacia la verdad, como si hubiera una meta final. Compara la ciencia con la evolución: se progresa a partir de un estado anterior, no hacia un destino.

Un ejercicio resuelto, paso a paso

Aplicá el esquema de Kuhn al paso de la física newtoniana a la relativista.

1. Ciencia normal (siglos XVIII-XIX). La mecánica newtoniana es el paradigma indiscutido. Los científicos no la ponen a prueba: la aplican. Calculan órbitas, diseñan máquinas, predicen cometas. Cuando algo no sale, se asume que falta refinar el cálculo.
2. Anomalías. El perihelio de Mercurio avanza 43 segundos de arco por siglo más de lo que Newton predice (1859). El experimento de Michelson-Morley no detecta el éter (1887). Ninguna de las dos derriba nada: se las trata como problemas pendientes.
3. Crisis. Hacia 1900 los intentos de salvar el éter se multiplican y se vuelven cada vez más artificiales. Aparecen propuestas alternativas. El campo empieza a discutir sus propios fundamentos, algo impensable en ciencia normal.
4. Revolución (1905-1915). Einstein no resuelve las anomalías dentro del marco: cambia el marco. El tiempo deja de ser absoluto, el espacio deja de ser un escenario, la gravedad deja de ser una fuerza y pasa a ser curvatura.
5. Nueva ciencia normal. Se abren problemas que antes no existían (agujeros negros, cosmología, ondas gravitacionales) y se cierran otros que dejaron de tener sentido (¿en qué medio se propaga la luz?).

La inconmensurabilidad, concretamente: «masa» no quiere decir lo mismo de los dos lados, y es el ejemplo que usa el propio Kuhn. La masa newtoniana se conserva: en un sistema aislado la cantidad de materia no cambia, pase lo que pase. La einsteiniana no: se convierte en energía y al revés (E = mc²). Son dos conceptos distintos que comparten el nombre, y no hay forma de traducir uno al otro sin que se pierda algo en el camino.

El detalle que muestra que Kuhn no es relativista: la relatividad se impuso también porque explicó con exactitud los 43 segundos de Mercurio, una anomalía conocida desde 1859, y predijo la desviación de la luz que se midió en el eclipse de 1919. Hubo razones, y buenas. Lo que Kuhn niega es que esas razones funcionen como un algoritmo que cualquiera aplicando se vería obligado a aceptar de inmediato.

Y uno del nivel del parcial

Aplicar el esquema de Kuhn al caso de la deriva continental: Wegener la propuso en 1912 y fue rechazada, y recién en los años sesenta se impuso como tectónica de placas. Identificar cada etapa y explicar por qué el caso discute con Popper.

Las etapas del esquema de Kuhn, para ir completándolas:

ciencia normal → anomalías → crisis → revolución → nueva ciencia normal

1. La ciencia normal previa. Hasta principios del siglo XX, la geología trabajaba con la idea de continentes fijos: los accidentes del relieve se explicaban por movimientos verticales de la corteza, no horizontales. Ese era el marco en el que se formulaban los problemas y se los resolvía.

2. Las anomalías. Había hechos que no encajaban bien y que se toleraban como rompecabezas pendientes:

· las costas de África y Sudamérica encajan como un rompecabezas
· hay fósiles de las mismas especies a los dos lados del Atlántico
· hay marcas de glaciares en zonas hoy tropicales

Kuhn insiste en que las anomalías no derriban un paradigma por sí solas. Se las acomoda como se puede: los fósiles compartidos se explicaban con "puentes continentales" hundidos. La explicación era forzada, pero servía.

3. La propuesta de Wegener, en 1912. Reúne esas anomalías y propone que los continentes se mueven: fueron una sola masa que se fragmentó. Explicaba las tres cosas a la vez, con un solo mecanismo.

Y fue rechazada durante décadas. El motivo principal: Wegener no podía decir qué fuerza movía los continentes. Sin mecanismo, la propuesta se leía como una coincidencia de formas.

Acá está el punto que discute con Popper. Según un falsacionismo ingenuo —más estricto que el del Popper maduro, que no pedía abandonar una teoría ante la primera anomalía (3.2)—, la teoría fija debería haber sido abandonada ante las anomalías, o al menos la propuesta de Wegener debería haber sido evaluada por su capacidad explicativa. Y no pasó ni una cosa ni la otra: la comunidad mantuvo el paradigma vigente y no adoptó el nuevo, porque el nuevo todavía no resolvía más problemas de los que abría.

Falsacionismo ingenuo: una refutación debería bastar para descartar una teoría
Kuhn: en la práctica, un paradigma solo se abandona cuando hay otro
        disponible que funcione mejor

4. La crisis, en los años cincuenta y sesenta. Aparecen datos nuevos que el paradigma fijista no puede absorber:

· el paleomagnetismo: las rocas registran el campo magnético de su
  época, y no coinciden con la posición actual de los continentes
· el relevamiento del fondo oceánico muestra las dorsales
· las bandas magnéticas simétricas a los dos lados de las dorsales

5. La revolución. Con la hipótesis de la expansión del fondo oceánico aparece el mecanismo que le faltaba a Wegener: no es que los continentes "aren" la corteza, es que el fondo oceánico se crea en las dorsales y se consume en las fosas, y los continentes van montados encima. Eso convierte la deriva continental en tectónica de placas.

6. La nueva ciencia normal. En pocos años la comunidad geológica adopta el nuevo marco, se reescriben los manuales y los problemas pasan a formularse en sus términos. Los libros posteriores presentan la historia como si hubiera sido siempre evidente — que es justo lo que Kuhn señala sobre cómo los manuales borran las revoluciones.

La inconmensurabilidad, en este caso. Términos como "corteza" o "continente" no significan lo mismo antes y después: en el marco nuevo, un continente no es una entidad fija sobre la que pasan cosas, sino un pasajero de una placa. No es que se hayan corregido datos: cambió qué cuenta como el objeto de estudio.

Lo que este caso le aporta a la discusión Popper-Kuhn: muestra que la acumulación de anomalías no alcanza para el cambio, y que lo que destrabó todo no fue una refutación sino la aparición de un mecanismo alternativo. La ciencia, en el relato de Kuhn, no cambia por refutaciones sino por reemplazos.

Dónde se pierde el punto: contar la historia sin nombrar las etapas, o decir que Wegener "fue refutado". No fue refutado: fue resistido por no tener mecanismo, que es una cosa distinta y es exactamente lo que el esquema de Kuhn permite describir.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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