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Introducción al Pensamiento Científico · Unidad 3 — El progreso de la ciencia

Epistemología feminista: contra las dicotomías

Si la observación está cargada de teoría y los paradigmas los sostienen comunidades, entonces quiénes integran esas comunidades no es un dato externo a la ciencia: es parte de ella.

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La explicación

De dónde viene la discusión

La epistemología feminista no aparece de la nada: es una continuación de lo que ya vimos. Si la observación no es neutra (Chalmers) y los paradigmas los sostienen comunidades históricas (Kuhn), la pregunta siguiente es inevitable: ¿quiénes componen esas comunidades y qué consecuencias tiene?

Las dicotomías que Maffía discute

Diana Maffía analiza cómo el pensamiento occidental organizó el conocimiento en pares opuestos, y cómo esos pares no son simétricos:

razón / emoción  ·  objetivo / subjetivo  ·  universal / particular  · 
mente / cuerpo  ·  público / privado  ·  cultura / naturaleza  ·  abstracto / concreto

Tres rasgos que Maffía señala en estos pares:

Igualdad, diferencia y crítica: tres respuestas a las dicotomías

Maffía ordena las posiciones feministas sobre el conocimiento según qué rasgo de las dicotomías ponen en discusión. Lo que sigue es una paráfrasis de esa clasificación:

Feminismo de la igualdad (asociado a los años setenta): acepta la jerarquía —la razón vale más que la emoción— y discute la sexualización: las mujeres pueden ocupar el polo valorado igual que los varones. Su reclamo es el acceso: que haya mujeres en la ciencia, con las mismas reglas.

Feminismo de la diferencia (asociado a los ochenta): acepta la asociación de lo femenino con el segundo término y discute la jerarquía: revaloriza la emoción, el cuerpo, lo concreto, y reclama que esos rasgos tengan lugar en el conocimiento.

Feminismo crítico (asociado a los noventa): discute la dicotomía misma: que los pares sean exhaustivos y excluyentes. No se trata de cambiar de polo ni de dar vuelta el valor, sino de mostrar que razón y emoción, objetividad y subjetividad, se mezclan en cualquier práctica de conocimiento. Es la posición en la que Maffía se ubica.
Cómo reconocerlo. Preguntá qué deja intacto cada postura. Si deja intacta la jerarquía y sólo pide lugar para las mujeres, es igualdad. Si deja intacta la asociación entre mujer y emoción pero la valora, es diferencia. Si desarma el par entero, es la crítica.

Cuál es la tesis, y cuál no

La tesis NO es que exista una «ciencia de mujeres» opuesta a una «ciencia de varones», ni que haya una forma femenina de conocer, ni que la objetividad deba abandonarse.

La tesis SÍ es que el sujeto de conocimiento nunca fue neutro: fue históricamente un varón, blanco, europeo, de clase acomodada, cuya posición particular se presentó como universal. Y que esa particularidad disfrazada de neutralidad dejó marcas en los resultados.

Por qué esto no es «externo» a la ciencia

La objeción típica es que estos son problemas sociales y no epistemológicos. Maffía responde mostrando que afectan el contenido:

Objetividad fuerte

Acá conviene tener clara la autoría, porque es el tipo de cosa que se pregunta por autor. El análisis de las dicotomías jerárquicas, generizadas y excluyentes es de Maffía. La noción de objetividad fuerte (strong objectivity) es de Sandra Harding, y la formuló a principios de los noventa.

La propuesta no es renunciar a la objetividad sino fortalecerla. Si la pretensión de neutralidad esconde el punto de vista, entonces explicitarlo es más objetivo, no menos. Y diversificar la comunidad científica aumenta las chances de que los sesgos de unos sean detectados por otros.

Fijate que el argumento es continuo con lo anterior: si la objetividad es un logro colectivo construido con controles (tema 1.3), entonces una comunidad más diversa produce mejores controles. No es una concesión política: es una mejora metodológica.
Un ejercicio resuelto, paso a paso

Analizá epistemológicamente el hecho de que los ensayos clínicos hayan excluido durante décadas a las mujeres de los grupos de estudio.

1. Cómo se justificó. Con razones que parecían metodológicas: los ciclos hormonales «introducen variabilidad», hay riesgo para un eventual embarazo. La primera es una razón de conveniencia estadística; la segunda es real pero no justifica excluir a mujeres sin posibilidad de embarazo.
2. El supuesto oculto. Que el organismo masculino es el estándar y el femenino una variante. Bajo ese supuesto, extrapolar de uno a otro parece razonable. Sin ese supuesto, es un salto inductivo injustificado — exactamente el de 2.2: generalizar de una muestra no representativa a toda la población.
3. Las consecuencias, que son epistémicas y no sólo éticas. Dosis calibradas para masa y metabolismo masculinos, con más efectos adversos en mujeres. Y el caso más citado: los síntomas de infarto llamados «atípicos» en mujeres son atípicos respecto de un patrón construido observando varones. La palabra «atípico» está haciendo un trabajo teórico que nadie declaró.
4. Dónde aparece la dicotomía. Universal / particular. Lo masculino ocupó el lugar de lo universal —«el ser humano»— y lo femenino el de lo particular —«la salud de la mujer» como especialidad aparte—.

Lo que el caso demuestra: que un sesgo social produjo un error científico, no sólo una injusticia. La conclusión «este fármaco es seguro y efectivo» era, lisa y llanamente, una generalización mal fundada. Se puede criticarla con las herramientas de la unidad 2, sin necesidad de ninguna premisa política.

Y la corrección es metodológica: las agencias regulatorias hoy exigen representación adecuada en los ensayos. No se abandonó la objetividad: se la volvió más exigente.

Y uno del nivel del parcial

Durante décadas los maniquíes usados en las pruebas de choque de automóviles se diseñaron tomando como referencia un cuerpo masculino promedio. Analizar el caso: ¿en qué momento entran valores no epistémicos, y por qué no alcanza con decir que "los datos eran objetivos"?

Primero hay que ubicar dónde puede meterse un sesgo en una investigación. No todas las etapas son igual de vulnerables:

1. qué se investiga y qué no               ← decisión con valores
2. cómo se define el objeto y la medida ← decisión con valores
3. la recolección y el cálculo                ← acá la objetividad manda
4. qué se hace con el resultado           ← decisión con valores

El caso se entiende cuando se ve que el sesgo no está en el paso 3. Las mediciones de las pruebas de choque son rigurosas: sensores calibrados, condiciones repetibles, resultados publicados. Nadie falsificó nada. El problema está en el paso 2.

La decisión que introdujo el sesgo: definir "el ocupante" con las medidas de un varón adulto de estatura y peso promedio. Esa elección determina qué se está midiendo: la seguridad del auto para ese cuerpo. Lo que pasa con cuerpos de otra estatura, otro peso o otra distribución de masa simplemente queda fuera del experimento.

Y las diferencias importan físicamente. La altura cambia dónde apoya el cinturón y a qué altura golpea el airbag; el peso cambia la energía en juego; la posición del asiento cambia la distancia al volante. No son detalles cosméticos: son variables que entran en la biomecánica del impacto.

La consecuencia, que es lo que hace grave al caso: estudios publicados sobre choques reales encontraron que, en colisiones comparables, las mujeres tenían una probabilidad sensiblemente mayor de sufrir lesiones graves. La magnitud varía según el estudio y el tipo de lesión, pero la dirección del hallazgo se repite.

Ahora, por qué no alcanza con decir "los datos eran objetivos". Los datos eran objetivos: describían fielmente lo que le pasaba al maniquí. El problema es que la pregunta estaba mal recortada. Un resultado impecable sobre una pregunta parcial produce una conclusión parcial que se lee como general.

lo que el experimento mostraba:  "el auto es seguro para ESTE cuerpo"
lo que se leyó:                      "el auto es seguro"

La distinción que el parcial pide: valores epistémicos y no epistémicos.

epistémicos:     precisión, simplicidad, alcance, coherencia,
                   capacidad predictiva
no epistémicos: quién importa, para quién se investiga, qué riesgos
                   se consideran aceptables

Definir el estándar del maniquí es una decisión no epistémica disfrazada de técnica. Elegir "el promedio" suena neutral, pero promedio de qué población, y quién queda representado por ese promedio, es una decisión sobre a quién se protege.

La conclusión que NO hay que sacar: que la ciencia es "subjetiva" o que da lo mismo cualquier resultado. El caso muestra lo contrario: se detectó y se corrigió con más ciencia, analizando datos de choques reales y desarrollando maniquíes con otras proporciones. La corrección vino del propio procedimiento.

La conclusión que sí: la neutralidad no está garantizada por el rigor de la medición. Hay decisiones anteriores al dato que determinan qué va a poder mostrar el dato, y esas decisiones hay que hacerlas explícitas y discutirlas.

El paralelo con otros casos que pueden aparecer en el parcial: muestras clínicas que excluyen a ciertos grupos, bases de entrenamiento de sistemas automáticos que no representan a toda la población, indicadores económicos que miden lo que es fácil de medir. En todos, el procedimiento es correcto y la pregunta está mal recortada.

Dónde se pierde el punto: contestar que hubo un error de medición o mala fe. No hubo ninguna de las dos cosas, y eso es lo que hace interesante al caso: el sesgo puede aparecer en una investigación técnicamente impecable.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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Dónde entra este tema en el parcial

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