Tiza Paso a paso
Practicar →

Sociología (14) · Unidad 2 — La primera modernidad: Marx

Fuerza de trabajo, plusvalía y alienación

El obrero no vende su trabajo sino su fuerza de trabajo, que vale lo que cuesta reproducirla; como en la jornada produce más valor que ése, el capitalista se queda con la diferencia: la plusvalía. Y el trabajo, ajeno a quien lo hace, se vuelve trabajo alienado.

Practicar este tema →7 ejercicios que te corrigen paso a paso · gratis, sin cuenta

La explicación

Antes de empezar

Este tema sigue con Karl Marx (tema 2.1) y baja del edificio entero a lo que pasa adentro de un taller. Se apoya en dos textos: Salario, precio y ganancia (1865), una conferencia en la que Marx les explicó a un grupo de obreros de dónde sale la ganancia, y los Manuscritos de París (1844), unas notas de juventud sobre qué le hace el trabajo a quien lo hace.

Como en toda la unidad, lo que sigue es la teoría de Marx, con sus conceptos y atribuida a él.

El problema: ¿de dónde sale la ganancia?

Un taller compra materiales, paga sueldos, vende lo que hace y le queda una ganancia. Si cada cosa se compró y se vendió por lo que vale, ¿de dónde salió ese plus?

La respuesta de Marx: hay una mercancía especial que, al usarse, crea más valor del que cuesta. Para encontrarla hay que mirar con cuidado qué es lo que compra el dueño cuando contrata a alguien.

Trabajo y fuerza de trabajo

Solemos decir que alguien «vende su trabajo». Marx corrige: lo que el trabajador vende es su fuerza de trabajo, o sea su capacidad de trabajar durante cierto tiempo. El trabajo es el uso de esa capacidad, y ese uso ya le pertenece a quien la compró.

¿Cuánto vale esa capacidad? Como cualquier mercancía, lo que cuesta producirla. En este caso, lo necesario para que la persona pueda volver a trabajar al día siguiente: comida, vivienda, ropa, su formación, y la crianza de quienes un día la van a reemplazar.

El salario es el precio de la fuerza de trabajo. Marx avisa que su forma engaña: como se cobra por hora o por mes, parece que se paga todo el trabajo hecho. Ahí, dice, está el secreto de la ganancia.

«El repartidor de la distribuidora de soda se compromete a estar a disposición ocho horas por día; los sifones que entrega en esas horas son de la distribuidora.»

quien vende la fuerza de trabajo que vende lo que produce su trabajo

Cómo distinguirlos
1. Lo que se vende y se paga con el salario es una capacidad, por un tiempo: fuerza de trabajo.
2. Lo que se hace con esa capacidad, una vez comprada, es trabajo.
3. El valor de la fuerza de trabajo se mide por lo que cuesta reponerla, no por lo que produce.

Trabajo necesario y plustrabajo

Acá está el centro del argumento. Para Marx, la jornada tiene dos partes:

Trabajo necesario: las horas en que el trabajador produce un valor igual al de su salario. Con eso, en términos de valor, ya «se pagó a sí mismo».
Plustrabajo: las horas que siguen. Produce un valor nuevo que no se le paga y que se queda el dueño de los medios de producción. Ese valor es la plusvalía (también se dice plusvalor).

«De las nueve horas que trabaja la costurera, en cuatro cose un valor igual a su sueldo; en las otras cinco, un valor que se queda el taller.»

jornada trabajo necesario plustrabajo

La cuenta es una resta: plustrabajo = jornada − trabajo necesario. Y Marx compara las dos partes con una proporción, la tasa de plusvalía: plustrabajo dividido trabajo necesario. En el ejemplo, 5 ÷ 4 = 1,25, o sea 125 %.

De ahí salen dos consecuencias simples. Si la jornada se alarga y el salario no cambia, crece el plustrabajo. Y si el trabajo necesario se achica, porque se produce más rápido lo que equivale al salario, también.

Cómo hacer la cuenta
1. Buscá la jornada total.
2. Buscá cuántas horas alcanzan para producir el valor del salario: es el trabajo necesario.
3. Restá: lo que queda es plustrabajo, y lo que produce es plusvalía.
4. Si piden la tasa, dividí el plustrabajo por el trabajo necesario.

Por qué Marx habla de explotación

Entre el obrero y el capitalista hay un contrato libre: nadie obliga a nadie a firmarlo y el salario se paga completo. A primera vista, entonces, es un intercambio entre iguales.

Marx sostiene que esa igualdad es aparente. Bajo la forma del salario queda escondida una parte de la jornada que no se paga. En otras épocas se veía a simple vista: el siervo trabajaba unos días en su parcela y otros, aparte, en la tierra del señor. Con el salario, las dos partes caen en la misma jornada y ya no se distinguen.

A esa apropiación de trabajo no pagado Marx la llama explotación. En su teoría no es un insulto ni depende de que un patrón sea bueno o malo: es el nombre de una relación que, para él, existe aunque se cumpla cada cláusula del contrato.

Cómo explicarlo en una respuesta
1. Decí qué vende el obrero (su fuerza de trabajo) y qué se le paga (su valor).
2. Mostrá que la jornada es más larga que el trabajo necesario.
3. Concluí, atribuido: para Marx, la diferencia es trabajo no pagado, y eso es lo que llama explotación.

El trabajo alienado

Los Manuscritos de París miran lo mismo desde adentro: no la cuenta, sino cómo vive su trabajo quien trabaja así. Marx usa la palabra enajenación o alienación: volverse ajeno, extraño.

En las páginas que lee la materia, Marx la describe en dos relaciones:

1. Con el producto. Lo que el trabajador produce no es suyo: se le enfrenta como algo ajeno, que lo domina. Cuanto más produce, más crece un poder que no le pertenece.
2. Con la propia actividad. El trabajo le es externo: no lo confirma como persona sino que lo anula; lo vive con desgano, y lo gasta en vez de desarrollarlo. No es voluntario sino forzado: no satisface una necesidad propia, es sólo un medio para satisfacer necesidades que están fuera del trabajo. Y mientras trabaja no se pertenece a sí mismo: pertenece a otro.

«Termina el turno y recién ahí siente que empieza su vida.»

el trabajo la vida queda afuera del trabajo

De ahí sale una frase fuerte sobre el tiempo libre. Según Marx, el trabajador alienado sólo se siente libre en sus funciones animales —comer, beber, procrear, a lo sumo arreglar su casa o su ropa— y en su actividad más humana, el trabajo, se siente un animal. Lo animal se vuelve humano y lo humano, animal.

Cómo reconocer cada relación
1. Si el caso habla de lo producido, que es de otro y se le planta enfrente: alienación respecto del producto.
2. Si habla de cómo se vive la tarea —obligada, a disgusto, como medio para otra cosa—: alienación respecto de la actividad.
3. Si dice que la vida verdadera empieza al salir del trabajo: es la alienación de la actividad, vista desde el tiempo libre.

Dos textos, una misma relación

Plusvalía y alienación no son lo mismo. La primera es una cuenta: cuánto trabajo no se paga. La segunda es una experiencia: cómo se vive un trabajo que no es de uno. Marx las une porque las dos salen de la misma relación de producción del tema 2.1: unos tienen los medios para producir y otros sólo su fuerza de trabajo.

Cómo se escribe la respuesta

Primero el concepto, después el dato del caso, y la cuenta si hay números.

«El tornero trabaja diez horas y en tres ya produjo el valor de su jornal.»

jornada trabajo necesario

Trabajo necesario: 3 horas. Plustrabajo: 10 − 3 = 7 horas, que producen plusvalía para el dueño. Tasa de plusvalía: 7 ÷ 3 ≈ 2,33, alrededor de 233 %. Para Marx, esas siete horas son trabajo no pagado.

Un ejercicio resuelto, paso a paso

Hacé la cuenta y nombrá cada concepto: «En un aserradero, Hernán trabaja 8 horas por día. Según los números de la empresa, en las primeras 2 horas ya produce un valor igual a lo que cobra por día. El resto de la jornada sigue cortando tablas, que la empresa vende».

Primero, los datos del caso marcados:

«En un aserradero, Hernán trabaja 8 horas por día. Según los números de la empresa, en las primeras 2 horas ya produce un valor igual a lo que cobra por día. El resto de la jornada sigue cortando tablas, que la empresa vende.»

jornada trabajo necesario plustrabajo

Qué vende Hernán: su fuerza de trabajo, ocho horas diarias de su capacidad de trabajar. Lo que cobra es su precio, el salario.
Trabajo necesario: 2 horas. En ellas produce el valor de su salario.
Plustrabajo: 8 − 2 = 6 horas. El valor que produce en ellas es plusvalía, y queda para la empresa.
Tasa de plusvalía: 6 ÷ 2 = 3, o sea 300 %.

Lo que la cuenta deja ver: Hernán cobra su salario completo y la empresa no le debe nada según el contrato. Aun así, para Marx, seis de cada ocho horas son trabajo no pagado. Ése es el sentido técnico en que Marx habla de explotación: no depende de que alguien haga trampa.

Y uno del nivel del parcial

Una operaria de una fábrica de lámparas atornilla la misma pieza unas quinientas veces por día. Nunca ve una lámpara terminada ni sabe en qué casa termina. Dice que de lunes a viernes «no vive»: que vive el fin de semana. ¿Cómo leería Marx su situación con los Manuscritos? ¿Y qué agregaría con Salario, precio y ganancia?

La pregunta de fondo es qué ve cada texto. Los dos miran la misma fábrica, pero uno mira cómo se vive el trabajo y el otro, cómo se reparte el valor.

Con los Manuscritos: la actividad. «De lunes a viernes no vive»: el trabajo le es externo, no se afirma en él. Es un medio para vivir fuera del trabajo, que es lo que Marx describe como trabajo forzado aunque nadie la obligue a quedarse. Su vida empieza cuando sale.
Con los Manuscritos: el producto. Nunca ve una lámpara terminada ni sabe a quién le llega: lo que produce no es suyo y le resulta ajeno.
Con Salario, precio y ganancia. Lo que vende es su fuerza de trabajo. Si en una parte de la jornada ya produjo el valor de su salario, el resto es plustrabajo, y la plusvalía queda para la fábrica.

Lo que une las dos lecturas: para Marx, las dos salen de la misma relación de producción. Ella sólo tiene su capacidad de trabajar; los medios y el producto son de otro. La alienación es cómo se vive esa relación; la plusvalía, cómo se mide.

Dónde se pierde el punto: en leerlo como un problema de carácter («no le gusta su trabajo», «tendría que buscar otro»). Marx no habla de gustos personales sino de una forma de trabajo; y en una respuesta, lo que dice va atribuido a él.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

Practicar Fuerza de trabajo, plusvalía y alienación →

Dónde entra este tema en el parcial

Los otros temas de la unidad 2

La primera modernidad: Marx

Ver todos los temas de Sociología