Sociología (14) · Unidad 2 — La primera modernidad: Marx
Estructura y superestructura
Para Marx la base de una sociedad es cómo produce: las relaciones de producción forman la estructura económica, sobre ella se levantan el derecho, la política y las ideas, y «el ser social determina la conciencia». Cuando las fuerzas productivas chocan con esas relaciones, se abre una época de revolución social.
La explicación
Antes de empezar
Esta unidad es de Karl Marx (1818-1883), filósofo y economista alemán que pasó buena parte de su vida en Londres estudiando el capitalismo industrial que nacía a su alrededor. Junto con Durkheim y Weber se lo cuenta entre los fundadores de la sociología.
Marx no sólo estudió la sociedad: también quiso cambiarla, y escribió para eso. Acá se explica su teoría, con sus conceptos y atribuida a él, para entender cómo mira una sociedad. Si tiene razón o no es otra discusión, que la materia deja abierta.
Este tema sale de un texto muy corto de 1859, el Prólogo a la Contribución a la crítica de la economía política, donde Marx resume en dos páginas la idea que ordena toda su obra.
El problema: ¿por dónde se empieza a explicar una sociedad?
Una sociedad tiene de todo: leyes, gobiernos, religiones, escuelas, canciones, costumbres, maneras de ganarse la vida. ¿Qué explica qué? Una respuesta posible es que mandan las ideas: una sociedad sería como es porque su gente piensa como piensa.
Marx propone lo contrario. Antes que nada, para vivir, la gente tiene que producir: comida, ropa, techo, herramientas. La manera en que una sociedad organiza esa producción es, para él, la base sobre la que se arma todo lo demás.
A esa mirada se la suele llamar materialismo histórico: la historia se explica desde las condiciones materiales de la vida y no desde las ideas.
Con qué se produce y entre quiénes
Para producir hacen falta dos cosas distintas, y Marx les pone nombre a las dos.
Las fuerzas productivas son con qué se produce: las herramientas, las máquinas, la tierra, las técnicas y la propia capacidad de trabajo de las personas, con sus saberes y su destreza.
Las relaciones de producción son entre quiénes se produce: quién es dueño de los medios para producir, quién trabaja para quién y quién se queda con lo producido. Son vínculos entre personas, no cosas. Y Marx subraya que nadie las elige: cada uno nace en ellas, que son «independientes de su voluntad».
«En la panadería, el horno y la amasadora son de la dueña, y los tres empleados cobran un sueldo por hacer el pan.»
fuerza productiva relación de producción
Un horno es un horno en cualquier época. Lo que cambia de una sociedad a otra es de quién es el horno y en qué condiciones se trabaja con él.
1. ¿Es una cosa, una técnica o una capacidad con la que se produce? Fuerza productiva.
2. ¿Es un vínculo entre personas: quién es dueño, quién trabaja para quién, quién se queda con el producto? Relación de producción.
3. Si dudás, imaginá que cambia el dueño. La máquina sigue igual; lo que cambió es una relación.
El edificio: estructura y superestructura
Con esas piezas Marx arma una imagen que se volvió famosa: la sociedad como un edificio de dos pisos.
La estructura económica (también se le dice base) es, en el Prólogo, el conjunto de las relaciones de producción de una sociedad. Es el cimiento, la «base real».
La superestructura es lo que se levanta encima. Tiene dos partes: la jurídica y política (el derecho, los tribunales, el Estado) y las formas de conciencia social (la religión, la moral, el arte, la filosofía: las ideas con que una época se piensa a sí misma).
«Quién es dueño de los campos y quién los trabaja por un jornal; la ley que protege esa propiedad; el refrán de que “el que nace para pito nunca llega a corneta”.»
estructura superestructura jurídica forma de conciencia
La dirección principal, para Marx, va de abajo hacia arriba: la base condiciona los pisos de arriba. Las leyes de propiedad existen porque hay una forma de producir que proteger, y no al revés. Y un refrán que pide resignarse a la posición en que uno nació encaja con una base en la que esas posiciones están repartidas de antemano.
1. ¿Es una forma de producir o de repartir lo producido entre personas? Estructura.
2. ¿Es una ley, un tribunal, el Estado? Superestructura jurídica y política.
3. ¿Es una idea, una creencia, una moral, una obra de arte? Superestructura: forma de conciencia.
4. Ojo con las cosas: una máquina no es superestructura; es una fuerza productiva.
«El ser social determina la conciencia»
La frase más citada del Prólogo da vuelta el sentido común. Dice Marx: «no es la conciencia de los hombres la que determina su ser, sino, por el contrario, su ser social es lo que determina su conciencia».
En palabras simples: lo que una persona piensa depende del lugar que ocupa en la producción y de la época en que vive. Las ideas no caen del cielo ni se eligen en el vacío: salen de una forma de vida material.
«Para un siervo del siglo XII, que la tierra fuera del señor era tan natural como la lluvia.»
su ser social la relación de producción la conciencia que le corresponde
Marx no dice que las ideas no importen, ni que cada persona piense lo que le conviene. Dice que, para entender las ideas de una época o de un grupo, hay que buscar la base material de la que salen.
1. Identificá la idea o la creencia.
2. Buscá la posición de quien la tiene: qué hace en la producción, de qué vive.
3. Explicá la idea desde esa posición, y no la posición desde la idea.
Los modos de producción
A la combinación de ciertas fuerzas productivas con sus relaciones de producción Marx la llama modo de producción. En el Prólogo nombra los que, según él, se sucedieron en la historia: el asiático, el antiguo, el feudal y el burgués moderno.
Feudal: el señor es dueño de la tierra; el siervo está atado a ella y le entrega al señor trabajo o parte de lo que produce.
Burgués moderno (o capitalista): el capitalista es dueño de los medios de producción; el obrero es libre y vende su capacidad de trabajo a cambio de un salario (tema 2.2).
En cada modo hay dos grupos con intereses opuestos. Marx llama a eso antagonismo: no una pelea entre personas que se caen mal, sino una oposición que sale de la propia forma de producir.
1. Preguntá quién es dueño de lo que se usa para producir.
2. Preguntá cómo consigue el trabajo de los otros: porque son su propiedad, porque están atados a su tierra o porque se lo compra con un salario.
3. Esa respuesta da el modo: antiguo, feudal o burgués.
Cuándo se abre una revolución social
Si la base condiciona todo, ¿cómo cambia una sociedad? Marx responde con un choque.
Las fuerzas productivas crecen: aparecen técnicas y máquinas nuevas. Las relaciones de producción, en cambio, tienden a quedarse quietas: las protegen las leyes y las costumbres. Durante un tiempo esas relaciones ayudan a que las fuerzas se desarrollen. Pero llega un punto en que chocan: lo que era una forma de desarrollo se convierte en una traba.
Ahí, según Marx, empieza una época de revolución social. Cuando cambia la base económica, toda la superestructura termina transformándose también, más o menos rápido. Para Marx, entonces, una revolución social no es un cambio de gobierno: es un cambio de la base.
Agrega dos condiciones:
2. Las relaciones nuevas no aparecen antes de que sus condiciones materiales hayan madurado dentro de la sociedad vieja. Por eso, para Marx, la humanidad sólo se plantea las tareas que está en condiciones de resolver: un problema aparece cuando ya existen, o están naciendo, los medios para resolverlo.
Y una advertencia de método: una época de cambio no se juzga por lo que ella piensa de sí misma, igual que a una persona no se la juzga por lo que dice de sí. Esa conciencia hay que explicarla desde la contradicción de la vida material.
Marx pensaba, además, que las relaciones burguesas eran la última forma antagónica de producción, y que al superarlas terminaría lo que él llamaba la «prehistoria» de la sociedad humana. Es su pronóstico, y como tal se estudia.
1. Buscá qué fuerza productiva nueva apareció.
2. Buscá qué relación de producción (una forma de propiedad, un privilegio, una regla del oficio) le impide desarrollarse.
3. Si esa relación pasó de ayudar a frenar, Marx diría que hay una contradicción entre fuerzas y relaciones.
Marx frente a los otros dos fundadores
Conviene ubicarlo desde ahora, porque la unidad 3 vuelve sobre él. Marx explica desde la producción: lo económico es la base. Durkheim (tema 3.1) explica lo social por otros hechos sociales que se imponen a los individuos. Weber (tema 3.3) parte del sentido que cada uno le da a lo que hace, y en el tema 3.4 discute con Marx: muestra que una ética religiosa también pudo empujar a la economía.
Cómo se escribe la respuesta
En un parcial, ubicar algo en el edificio no alcanza: hay que nombrar el piso, decir por qué y mostrar con qué parte de la base se conecta.
«Una ordenanza del señorío castiga a quien caza en los bosques del señor.»
superestructura relación de producción que protege
Superestructura jurídica: es una norma del poder. Protege una relación de producción de la base feudal, la propiedad del señor sobre la tierra y sobre lo que hay en ella. Para Marx, la ley se explica por esa base.
Ubicá cada elemento del relato según la teoría de Marx (fuerza productiva, relación de producción o superestructura): «En un pueblo de pescadores del siglo XVIII, los botes y las redes son del armador. Los pescadores salen todos los días y le entregan la mitad de lo que sacan. Un edicto del gobernador prohíbe pescar sin permiso del armador, y en el pueblo se repite que el mar es generoso con el que obedece».
Primero, el relato con los elementos marcados:
«En un pueblo de pescadores del siglo XVIII, los botes y las redes son del armador. Los pescadores salen todos los días y le entregan la mitad de lo que sacan. Un edicto del gobernador prohíbe pescar sin permiso del armador, y en el pueblo se repite que el mar es generoso con el que obedece.»
fuerza productiva relación de producción superestructura jurídica forma de conciencia
Que sean del armador y que se le entregue la mitad: relaciones de producción. Dicen quién es dueño y quién se queda con lo producido. Su conjunto es la estructura económica del pueblo.
El edicto: superestructura jurídica y política. Es una norma del poder.
«El mar es generoso con el que obedece»: superestructura, forma de conciencia. Es una idea compartida.
Lo que el análisis deja ver: el edicto y el dicho no están sueltos. Los dos protegen o justifican la misma relación de la base: que los botes sean del armador. Para Marx, por eso se explican desde ella. Si un día los pescadores tuvieran botes propios, Marx esperaría que tarde o temprano cambiaran también el edicto y el dicho.
En una imprenta de fines del siglo XIX llega una máquina que compone en una hora lo que antes cuatro tipógrafos componían en un día. El dueño dice que es el progreso; los tipógrafos, que es su ruina. ¿Cómo leería Marx las dos opiniones?
La pregunta de fondo es de dónde salen las dos opiniones. El sentido común diría que uno ve más lejos que el otro, o que uno es optimista y el otro no. Marx busca otra cosa: el lugar de cada uno en la producción.
El dueño es propietario de la imprenta y de la máquina. Para él, la máquina abarata lo que vende y le permite producir más con menos salarios: su posición le hace ver progreso.
Los tipógrafos no tienen más que su oficio, que es lo que venden. La máquina vuelve innecesario ese oficio: su posición les hace ver ruina.
Lo que muestra sobre la tesis del Prólogo: es «el ser social» de cada uno, su lugar en las relaciones de producción, lo que da forma a su conciencia. No hace falta suponer mala fe en nadie: cada opinión es la que corresponde a una posición.
Un paso más, también de Marx: si en toda la ciudad las máquinas nuevas chocaran con reglas viejas del oficio que les impiden expandirse, ese choque entre fuerzas y relaciones sería, para él, el anuncio de un cambio mayor.
Dónde se pierde el punto: en decidir quién tiene razón. La pregunta no lo pide, y la teoría de Marx tampoco se usa para eso acá: se usa para explicar por qué cada uno ve lo que ve.
Dónde se cae la mayoría
- Confundir fuerzas productivas con relaciones de producción. Una máquina es una fuerza productiva; ser dueño de la máquina, o trabajar con ella a cambio de un salario, es una relación de producción.
- Poner en la estructura a una ley porque «habla de economía». Una ley de propiedad o de contratos es superestructura jurídica, aunque proteja una relación económica.
- Leer «el ser social determina la conciencia» como «cada uno piensa lo que le conviene». Marx habla de la posición en la producción y de la época, no de un cálculo personal.
- Llamar revolución social, en el sentido de Marx, a cualquier cambio de gobierno. En su teoría es el cambio de la base económica, que arrastra después a la superestructura.
- Escribir la teoría como si fuera un hecho comprobado. En la respuesta va atribuida: «para Marx…», «según el Prólogo…».
Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.
Practicar Estructura y superestructura →Dónde entra este tema en el parcial
- Primer parcial — El valle de las bodegas15 puntos · resuelto paso a paso
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