Tiza Paso a paso
Practicar →

Sociología (14) · Unidad 2 — La primera modernidad: Marx

Burgueses y proletarios

El Manifiesto lee la historia como historia de la lucha de clases y la época burguesa como la que la simplifica en dos grandes campos. La burguesía revolucionó la producción y a la vez creó a la clase que la enfrenta, que pasa de «clase en sí» a «clase para sí» cuando se organiza.

Practicar este tema →7 ejercicios que te corrigen paso a paso · gratis, sin cuenta

La explicación

Antes de empezar

Este tema lee dos textos. El primero es el capítulo inicial del Manifiesto del Partido Comunista (1848), de Karl Marx y Friedrich Engels (1820-1895), un industrial alemán que fue amigo y coautor de Marx. El segundo es un pasaje de Miseria de la filosofía (1847), de Marx, sobre las huelgas y las asociaciones de obreros.

El Manifiesto es un texto político, escrito para un movimiento de su época. Acá se lee por lo que aporta a la sociología: una teoría de las clases sociales. Lo que sigue es lo que sostienen Marx y Engels, atribuido a ellos; Tiza no dice si tienen razón.

La historia como lucha de clases

El capítulo empieza con su frase más conocida, que traducida del alemán dice: «la historia de toda sociedad, hasta hoy, es la historia de luchas de clases».

Lo que quiere decir: en cada época hubo dos grupos enfrentados, opresores y oprimidos, y su choque —a veces abierto, a veces escondido— movió la historia. Los autores dan las parejas: libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros de gremio y oficiales.

La novedad de la época moderna, según el Manifiesto, es que simplifica ese cuadro. Antes había muchas capas y grados; ahora la sociedad se va partiendo en dos grandes campos enfrentados: la burguesía y el proletariado.

Qué es cada clase

En una nota del propio Manifiesto, Engels da las definiciones:

Burguesía: la clase de los capitalistas modernos, dueños de los medios de producción, que emplean trabajo asalariado.
Proletariado: los obreros asalariados de la época moderna, que como no tienen medios de producción propios tienen que vender su fuerza de trabajo para vivir (tema 2.2).

«La dueña de la ladrillería compra la arcilla y los hornos, y los seis operarios, que no tienen otra cosa que su oficio, trabajan por un jornal.»

burguesía proletariado

Fijate en qué decide la clase: la relación con los medios de producción, no cuánto se gana, ni cómo se viste alguien, ni lo que le gusta.

Cómo reconocer la clase, según el Manifiesto
1. ¿Es dueño de los medios de producción y contrata trabajo ajeno? Burguesía.
2. ¿No tiene medios propios y vive de vender su fuerza de trabajo? Proletariado.
3. ¿Tiene un pequeño taller, comercio o campo y trabaja él mismo, sin contratar? Capas medias (más abajo).

El papel revolucionario de la burguesía

Acá el Manifiesto sorprende: le reconoce a la burguesía un papel revolucionario. Según Marx y Engels, la burguesía:

Rompió los lazos feudales, que ataban a cada uno a un señor y a un lugar, y dejó como único lazo entre las personas el interés y el pago en dinero.
Transforma sin parar la producción: no puede existir sin revolucionar una y otra vez las herramientas, las máquinas y las formas de trabajo. Todo lo establecido envejece rápido.
Creó el mercado mundial, las grandes ciudades y una producción que en un siglo superó a la de todas las épocas anteriores.

De ese movimiento continuo sale otra frase famosa del texto: con la burguesía, «todo lo sólido se desvanece en el aire». La unidad 5 la retoma para hablar de la modernidad líquida.

Cómo reconocer ese papel en un caso
1. Buscá si una forma vieja de vincularse (de servidumbre, de oficio, de lealtad) se disuelve en una relación de dinero.
2. Buscá si la forma de producir cambia una y otra vez.
3. Si pasan las dos cosas, el Manifiesto lo leería como la acción revolucionaria de la burguesía.

Los problemas de la burguesía

Pero, según el Manifiesto, la burguesía creó fuerzas que ya no puede controlar, como el brujo que no puede dominar lo que invocó. Aparecen las crisis de sobreproducción: se produjo más de lo que se puede vender, y la sociedad, en medio de la abundancia, se encuentra de pronto en la miseria.

Es la misma idea del tema 2.1, aplicada a su época: las fuerzas productivas chocan con las relaciones de producción burguesas. Según el texto, la burguesía sale de cada crisis destruyendo fuerzas productivas o conquistando mercados nuevos, y así prepara crisis más grandes.

El proletariado y las otras capas

A medida que crece la burguesía, crece el proletariado. Según el Manifiesto, el trabajo se vuelve simple y repetitivo, y el obrero, un accesorio de la máquina. Su lucha pasa por etapas: primero cada obrero por su cuenta, después los de una fábrica, después los de un oficio en una región, y al final una lucha que abarca a toda la clase.

¿Y los demás? El Manifiesto habla de dos grupos más:

Las capas medias: pequeños industriales, comerciantes, artesanos, campesinos. Según el texto, van cayendo en el proletariado, porque su pequeño capital no alcanza frente a la gran industria. Luchan contra la burguesía, pero para salvar su lugar: por eso el Manifiesto dice que no son revolucionarias sino conservadoras, y que sólo lo serían a la vista de su paso al proletariado.
El lumpenproletariado: así llama el Manifiesto a las capas más bajas, desligadas de todo trabajo estable. Los autores desconfían de ellas: dicen que por sus condiciones de vida están más dispuestas a venderse a la reacción que a sumarse al movimiento obrero. Es su juicio, de 1848, y como tal se cita.

Por último, para Marx y Engels el proletariado es la única clase verdaderamente revolucionaria: las otras decaen con la gran industria, y él es su producto más propio.

Un detalle que la guía destaca: en sus propias peleas —contra la aristocracia, contra burguesías de otros países— la burguesía necesita llamar al proletariado y meterlo en la política. Así, dice el Manifiesto, le da los elementos de su educación: armas contra ella misma.

Clase en sí y clase para sí

¿Alcanza con compartir una situación para ser una clase que actúa? En Miseria de la filosofía Marx dice que no, y distingue dos momentos.

La gran industria junta en un mismo lugar a muchas personas que no se conocen. La competencia las divide: cada una quiere su puesto. Pero el interés en defender el salario las une contra el patrón, y forman coaliciones. Al principio la meta es el salario; después, mantener la asociación se vuelve más importante que el salario mismo.

Clase en sí: las condiciones económicas ya crearon una situación común y unos intereses comunes. Es una clase frente al capital, pero todavía no para sí misma: cada uno actúa por su cuenta.
Clase para sí: en la lucha, esa masa se une y se organiza, y los intereses que defiende se vuelven intereses de clase.

Un detalle de nombres: Marx escribe que esa masa ya es «una clase frente al capital», pero no todavía «para sí misma». La expresión «clase en sí» para el primer momento no es suya: la usan sus lectores, y es la forma corriente de nombrarlo. Si citás a Marx textual, citá «frente al capital».

«Los estibadores del puerto cobran lo mismo y cargan los mismos barcos, pero cada uno arregla solo con el capataz.»

«Los mismos estibadores arman una sociedad de resistencia y la sostienen aunque les cueste días de jornal.»

la situación común clase en sí clase para sí

Marx agrega que, cuando una clase enfrenta a otra, esa lucha es política. Y sostiene que, cuando la clase obrera triunfe, se llegará a una sociedad sin clases y sin poder político propiamente dicho, porque para él ese poder es la expresión oficial del antagonismo de clases. Es su tesis, y así se cita.

Cómo reconocer el momento
1. ¿Comparten condiciones e intereses, pero cada uno actúa solo? Clase en sí.
2. ¿Se organizaron y defienden juntos sus intereses como clase? Clase para sí.
3. La señal más clara del segundo momento: la asociación vale para ellos más que la ventaja inmediata.

Cómo se escribe la respuesta

La clase se justifica con la relación con los medios de producción, y la posición de los autores va siempre atribuida.

«El dueño del molino contrata a veinte peones por temporada.»

burguesía

Según el Manifiesto, burguesía: es dueño de un medio de producción, el molino, y emplea trabajo asalariado. No lo decide cuánto gana, sino ese lugar en la producción.

Un ejercicio resuelto, paso a paso

Clasificá a cada personaje según el Manifiesto y justificá con su relación con los medios de producción: «En una ciudad portuaria de 1850, Augusto es dueño de una curtiembre y emplea a treinta trabajadores. Clara trabaja en la curtiembre por un salario semanal y no tiene herramientas propias. Fermín tiene una pequeña talabartería, trabaja con su hermano y no contrata a nadie; cada año vende menos, porque la curtiembre hace monturas más baratas».

Primero, los tres personajes marcados:

«Augusto es dueño de una curtiembre y emplea a treinta trabajadores. Clara trabaja en la curtiembre por un salario semanal y no tiene herramientas propias. Fermín tiene una pequeña talabartería, trabaja con su hermano y no contrata a nadie.»

burguesía proletariado capas medias

Augusto: burguesía. Es dueño de un medio de producción y emplea trabajo asalariado.
Clara: proletariado. No tiene medios propios y vive de vender su fuerza de trabajo.
Fermín: capas medias. Tiene un pequeño medio propio y trabaja él mismo, sin contratar. Que cada año venda menos frente a la curtiembre es justo lo que el Manifiesto describe: el pequeño capital no alcanza frente a la gran industria, y estas capas van cayendo en el proletariado.

Lo que el análisis deja ver: la clase no se decidió por lo que gana cada uno —el caso no lo dice— sino por su lugar en la producción. Y el caso de Fermín muestra el movimiento que el Manifiesto anuncia: la sociedad se va simplificando en dos campos.

Y uno del nivel del parcial

Un compañero resume el capítulo así: «Para Marx y Engels la burguesía es el enemigo, y por eso todo lo que dicen de ella es negativo». ¿Qué tiene de cierto y qué le falta a ese resumen?

La pregunta de fondo es si el Manifiesto es sólo una denuncia. El resumen capta que el texto es combativo, pero se pierde una parte central del argumento.

Lo que tiene de cierto: el Manifiesto pone a la burguesía de un lado del antagonismo y anuncia que el proletariado la va a enfrentar.
Lo que le falta: los autores le reconocen un papel revolucionario. Rompió los lazos feudales, revolucionó la producción y creó el mercado mundial; produjo más en un siglo que todas las épocas anteriores juntas.
Por qué importa para el argumento: en su lectura, la burguesía es a la vez la que desarrolla las fuerzas productivas y la que crea a su propio adversario. Es el mismo esquema del Prólogo (tema 2.1): una clase cumple un papel mientras sus relaciones de producción impulsan esas fuerzas, y entra en crisis cuando las frenan.

Una respuesta completa diría, atribuido: según Marx y Engels, la burguesía tuvo un papel revolucionario y, al desarrollar la industria, creó también al proletariado, que según ellos terminará enfrentándola.

Dónde se pierde el punto: en leer el texto sólo como un juicio moral, o en contestar si los autores tienen razón. La consigna pide reconstruir su argumento, no evaluarlo.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

Practicar Burgueses y proletarios →

Dónde entra este tema en el parcial

Los otros temas de la unidad 2

La primera modernidad: Marx

Ver todos los temas de Sociología