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Semiología (43) · Unidad 3 — El lenguaje en la sociedad

La situación comunicativa: componentes y adecuación

El modelo SPEAKING descompone una situación en sus componentes —escenario, participantes, fines, secuencia, clave, instrumentos, normas y género— y permite decir con precisión por qué un enunciado correcto puede ser inadecuado.

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La explicación

Antes de empezar

Este tema sigue con Dell Hymes, el antropólogo del tema 3.1. Ahí viste que saber una lengua es también saber usarla: la competencia comunicativa. Acá vas a ver la herramienta que Hymes armó para analizar un evento pieza por pieza y decir exactamente por qué algo «cae mal».

El problema: correcto, pero inadecuado

Domingo, grupo de WhatsApp de la familia. El tío Héctor escribe:

«Estimados familiares: les comunico que el asado se suspende por razones climáticas. Saludo a ustedes atentamente.»

correcto, pero de otro evento

No hay un solo error de gramática, y el grupo explota de risa. El mensaje es correcto, pero no es adecuado: está escrito como una nota oficial en un lugar donde la familia se escribe «che, se suspende, llueve».

Hymes separa esas dos cosas:

Lo gramatical se juzga con las reglas de la lengua: ¿la oración está bien armada?
Lo adecuado se juzga con las reglas de uso de una comunidad para un evento: ¿esto va acá, con esta gente, de esta manera?

Para decir con precisión qué es lo que no encaja, propone mirar el evento por partes.

El modelo SPEAKING

Hymes juntó los componentes de un evento de habla en una sigla en inglés que forma la palabra SPEAKING («hablando»). Cada letra es un componente:

S · Escenario (setting): dónde y cuándo. Incluye la escena: cómo lo vive la gente (una fiesta, un velorio, un examen).
P · Participantes: quién habla, a quién, quién más escucha, y qué relación o qué rol tienen entre ellos.
E · Fines (ends): para qué se hace: lo que se busca y lo que se consigue.
A · Secuencia de actos: qué se dice y en qué orden: apertura, desarrollo y cierre.
K · Clave (key): el tono: serio, en broma, irónico, solemne, cariñoso.
I · Instrumentos: el canal (oral, escrito, audio, video) y el código: qué lengua o variedad, qué gestos.
N · Normas: las reglas de interacción (quién puede interrumpir, cuánto se habla, cuándo se calla) y de interpretación (cómo se entiende lo dicho en ese grupo).
G · Género: la clase de texto que se reconoce: un brindis, un chiste, una receta, un parte médico, un sermón.

Un evento es adecuado cuando cada componente coincide con lo que la comunidad espera. Si uno se corre de su lugar, aparece la inadecuación, aunque la gramática esté perfecta.

Dónde, quiénes y para qué

Los tres primeros componentes ubican el evento. Un ejemplo de cada uno, corrido de su lugar:

Proponerle casamiento a alguien en la fila del cajero.

El cadete de la oficina le avisa al gerente que está despedido.

Un vendedor que, en un velorio, ofrece seguros de vida a la familia.

escenario participantes fines

En el primero, el pedido puede ser hermoso: el problema es el lugar. En el segundo, la frase es la de siempre, pero no la puede decir cualquiera: el cadete no tiene el rol para despedir a nadie. En el tercero, el vendedor puede hablar en voz baja y con cara triste: lo que no va es lo que busca, porque un velorio es para despedir, no para vender.

Cómo reconocerlos
1. Si el evento estaría bien en otro lugar o en otro momento, falla el escenario.
2. Si estaría bien dicho por otra persona, o a otra persona, fallan los participantes.
3. Si se dice todo como corresponde pero para conseguir otra cosa que la que el evento persigue, fallan los fines.

En qué orden y en qué tono

Atender el teléfono de la oficina diciendo «Chau, gracias por llamar».

Dar una mala noticia de salud entre risas, como quien cuenta una anécdota graciosa.

secuencia de actos clave

En el primero las palabras son amables, pero están en el lugar del cierre y no de la apertura: falla el orden. En el segundo la información puede ser exacta y completa: lo que no va es el tono.

Cómo reconocerlos
1. Si cada cosa que se dice está bien, pero aparece antes o después de lo que corresponde, o falta una parte (el saludo, el cierre), falla la secuencia.
2. Si lo que se dice estaría bien dicho en serio y se dice en broma (o al revés), o con un tono solemne donde se espera uno cálido, falla la clave.

Con qué, con qué reglas, qué clase de texto

Dar la clase de un curso en inglés a un grupo que sólo habla castellano.

En el cine, comentar la película en voz alta con el de al lado.

Contestar la pregunta de un examen escrito con un poema.

instrumentos normas género

En el primero la clase puede estar perfecta: el problema es el código, que el grupo no comparte. En el segundo el lugar es el de siempre y lo que se rompe es una regla de interacción de ese lugar: en el cine se calla. En el tercero el poema puede ser bueno y hasta decir la respuesta, pero no es la clase de texto que pide un examen.

Las normas también son de interpretación: en un grupo de amigos donde «¡sos un animal!» es un elogio, el recién llegado puede ofenderse porque todavía no sabe cómo se entiende esa frase ahí.

Cómo reconocerlos
1. Si el contenido está bien pero va por el canal equivocado (un audio donde se espera un escrito) o en una lengua o variedad que no corresponde, fallan los instrumentos.
2. Si se rompe una regla de cómo se participa (callar, esperar el turno, no interrumpir) o de cómo se entiende lo dicho, fallan las normas.
3. Si aparece una clase de texto que no es la que el evento pide (un chiste, una receta, un contrato), falla el género.

Los pares que se confunden

Casi todos los errores de parcial son de estos cuatro pares. La salida es siempre la misma: preguntarse qué habría que cambiar.

Clave o género. La clave es el tono; el género, la clase de texto. Un pésame dicho riéndose falla en la clave; un chiste en lugar de un pésame falla en el género.
Instrumentos o género. El canal es el soporte; el género, el tipo de texto. Una carta de renuncia mandada en un audio falla en el canal; un meme en lugar de la carta falla en el género.
Escenario o normas. Si el lugar mismo es el problema, es escenario. Si el lugar es el correcto y se rompe una regla de cómo se habla ahí, son normas.
Participantes o clave. Si el problema es quién lo dice o a quién, son participantes. Si cualquiera lo podría decir y el problema es cómo suena, es clave.
Cómo encontrar el componente que falla
1. Nombrá el evento: ¿qué se supone que está pasando? (una entrevista, un brindis, una consulta).
2. Imaginá cómo sería normalmente, componente por componente.
3. Compará con la situación y buscá el componente que no coincide.
4. Hacé la prueba del cambio: cambiá sólo ese componente, dejando el resto igual. Si con eso queda adecuado, es ése.

Cómo se escribe la respuesta

El formato que funciona tiene tres partes: el evento, lo que se espera y lo que pasa.

«El enunciado es gramatical pero inadecuado. En un examen escrito se espera una respuesta en prosa, y el alumno escribe un poema: falla el género.»

Lo que más se olvida es decir qué se esperaba. Sin eso, nombrar el componente no explica nada.

Un ejercicio resuelto, paso a paso

Analizá con el modelo SPEAKING esta situación y decí qué componente la vuelve inadecuada: en el velorio de un vecino, Damián se acerca a la viuda, le da la mano con cara seria y, en voz baja, le dice: «Feliz día, señora, que lo disfrute».

Primero, el enunciado con lo que está en su lugar y lo que no:

En el velorio, Damián en voz baja, con cara seria: «Feliz día, señora, que lo disfrute».

lo que coincide con lo esperado lo que no coincide

Después, el evento componente por componente:

Escenario: un velorio. Lugar y escena esperables: Damián no eligió mal dónde hablar.
Participantes: un vecino y la viuda. Es esperable que un vecino se acerque a saludarla.
Fines: acompañar a la familia. Por lo que se ve, Damián busca eso.
Secuencia: se acerca, da la mano, dice unas palabras. El orden es el de siempre.
Clave: seria. Coincide.
Instrumentos: oral, en persona, en castellano. Coincide.
Normas: voz baja, mensaje breve. Coincide.
Género: acá está el problema. Un velorio pide un pésame («lo acompaño en el sentimiento», «mis condolencias»). Damián usa la fórmula de una felicitación.

La prueba del cambio: si se deja todo igual —el lugar, el tono, la voz baja, el apretón de manos— y sólo se cambia «Feliz día, que lo disfrute» por «Lo acompaño en el sentimiento», la situación queda perfecta. Por eso el componente que falla es el género, y no la clave ni las normas, que Damián respetó.

Respuesta en el formato de la materia: el enunciado es gramatical pero inadecuado; en un velorio se espera la fórmula del pésame y Damián usa la de una felicitación: falla el género.

Y uno del nivel del parcial

Proponé un enunciado y dos situaciones, una en la que sea adecuado y otra en la que no, y explicalas con el modelo SPEAKING. Enunciado propuesto: «¿Y vos qué hacés acá?».

La idea de la consigna es mostrar que la adecuación no está en la frase sino en la relación entre la frase y el evento. La misma oración, sin cambiarle una coma, puede ser perfecta o imposible.

Situación adecuada. Dos amigas que no se ven hace años se cruzan en la fila de un recital:

«¿Y vos qué hacés acá?», grita Sol, y la abraza.

Participantes: dos amigas, relación de confianza: el vos es el trato esperable.
Clave: alegre, de sorpresa. El «¿qué hacés acá?» no pide explicaciones: festeja el encuentro.
Escenario y normas: una fila de recital, donde gritar y abrazarse está permitido.

Situación inadecuada. Una jubilada llega a la ventanilla de una oficina pública, con su turno, y el empleado la recibe así:

«¿Y vos qué hacés acá?»

Participantes: un empleado y una persona mayor a la que atiende por primera vez: la relación es institucional y se espera el usted.
Clave: la misma pregunta, sin la sorpresa feliz, suena a reproche, como si ella no tuviera derecho a estar ahí.
Secuencia: en una atención al público se espera una apertura («Buen día, ¿en qué la puedo ayudar?»). La pregunta ocupa ese lugar y lo arruina.
Normas: en la ventanilla, el que tiene turno tiene derecho a ser atendido; el empleado no pide explicaciones de por qué alguien vino.

Lo que el contraste deja ver: en la primera situación casi todos los componentes acompañan a la frase; en la segunda, varios a la vez la dejan fuera de lugar. En un análisis abierto como éste está bien nombrar más de un componente, siempre que cada uno diga qué se esperaba y qué pasó.

Dónde se pierde el punto: describir las dos situaciones sin decir qué componente cambia de una a otra. La consigna pide justamente eso: que el lector vea que con la misma frase lo que se mueve es el evento.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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