Semiología (43) · Unidad 2 — Modelos de la comunicación
Las funciones del lenguaje
Jakobson asigna a cada factor de la comunicación una función —emotiva, conativa, referencial, fática, metalingüística y poética—, y lo que define un mensaje no es tener una sola sino cuál domina.
La explicación
Antes de empezar
Saussure (unidad 1) estudió la lengua como sistema. Este tema mira otra cosa: para qué se usa cuando alguien le habla a alguien.
El autor es Roman Jakobson, un lingüista ruso que vivió entre 1896 y 1982 y terminó trabajando en Estados Unidos. Retomó a Saussure y lo llevó a dos lugares nuevos: la comunicación y la poesía. Partió de un psicólogo alemán, Karl Bühler, que había distinguido tres funciones del lenguaje, y le sumó otras tres.
El problema: no siempre se habla para informar
«¿Hola? ¿Me escuchás?» no informa nada. «¡Uf!» tampoco. «Cerrá la ventana» no es ni verdadero ni falso. Si el lenguaje sirviera sólo para transmitir datos, esas frases no tendrían sentido, y las usamos todo el tiempo. Jakobson se propone ordenar esa variedad.
Los seis factores
Para Jakobson, en toda comunicación hay seis elementos. Mirá este mensaje:
Ana le escribe a Lucas por WhatsApp: «Llego en diez».
Receptor (o destinatario): a quien va. Lucas.
Mensaje: lo que se dice, con su forma. «Llego en diez».
Contexto (o referente): aquello de lo que se habla. La llegada de Ana.
Código: el sistema que comparten para cifrar y descifrar. El castellano.
Canal (o contacto): el medio físico y la conexión entre los dos. WhatsApp.
La idea central: a cada factor le corresponde una función. Según hacia qué factor se oriente el mensaje, domina una u otra.
Las seis funciones
Referencial (orientada al contexto): informar sobre el mundo. Son oraciones que se pueden evaluar como verdaderas o falsas, casi siempre en tercera persona.
«El partido empieza a las nueve.»
Emotiva o expresiva (orientada al emisor): mostrar la actitud o el estado del que habla. Sus marcas son las interjecciones y las exclamaciones, y también la manera de decir: alargar una vocal, cambiar el tono.
«¡Uf, qué día largo!»
Conativa o apelativa (orientada al receptor): actuar sobre el otro, que haga o piense algo. Sus marcas son el imperativo, los vocativos y las preguntas. Una orden no es verdadera ni falsa.
«Facu, pasame el cargador.»
Fática (orientada al canal): abrir, mantener o cerrar el contacto. No se dice nada nuevo: se chequea que la comunicación siga andando. Es la primera función que usan los bebés.
«Che, ¿estás?» · «Ajá, ajá…» · «Bueno, dale, chau.»
Metalingüística (orientada al código): hablar del propio lenguaje, para aclarar qué quiere decir una palabra. Su forma típica es una equivalencia: «X quiere decir Y».
«¿Qué quiere decir garpar?» —«Pagar.»
Poética (orientada al mensaje mismo): cuando lo que llama la atención es la forma del mensaje: sus sonidos, su ritmo, sus repeticiones. No es exclusiva de la poesía: está en los refranes, los slogans y los trabalenguas.
«El que parte y reparte se queda con la mejor parte.»
1. Preguntá hacia qué factor apunta el mensaje: ¿al mundo, al que habla, al que escucha, a la conexión, a la palabra misma o a su forma?
2. Buscá las marcas: declarativas (referencial), interjecciones y exclamaciones (emotiva), imperativo y vocativo (conativa), saludos y chequeos de contacto (fática), «quiere decir» (metalingüística), repeticiones de sonido o de estructura (poética).
3. Si hay varias, elegí la que organiza el mensaje: las demás están al servicio de ésa.
De dónde salen y con qué se cruzan
Tres de las seis vienen de Bühler, que las llamaba de otra manera: expresión (la emotiva), representación (la referencial) y apelación (la conativa). Jakobson le suma tres factores más —el código, el mensaje y el canal— y con ellos las otras tres funciones.
Las tres funciones de Bühler se cruzan además con las personas gramaticales, que vas a estudiar a fondo en la unidad 4:
«¡Estoy agotada!» · «Vení ya.» · «El tren llegó tarde.»
emisor, primera persona receptor, segunda persona contexto, tercera persona
El emisor es el que dice «yo»; el receptor, el «vos»; el contexto, aquello de lo que se habla, en tercera persona. No es una regla fija (se puede informar en primera persona), pero sirve como pista.
Dos datos más sobre la fática: aparece mucho más por teléfono o por chat que cara a cara, porque frente a frente el contacto se controla con la mirada y el cuerpo. Y sobre la poética: no toda poesía es poética en este sentido. Un poema épico, que cuenta hazañas, tiende a lo referencial; un poema de amor, a lo emotivo; una oración que suplica, a lo conativo. La poética está en todos, pero no siempre manda.
Lo que importa: cuál domina
Un mensaje casi nunca tiene una sola función. Lo que Jakobson dice es que están jerarquizadas: una domina y las otras la acompañan.
«Comprá Galletitas Pipo: ricas de día, ricas de noche.»
función dominante: conativa función que ayuda: poética
El aviso busca que compres: domina la conativa. La repetición «ricas de… ricas de…» hace que se te pegue: la poética trabaja para la conativa.
La función poética, más de cerca
Jakobson la explica con las dos relaciones de Saussure (tema 1.4). Al hablar, en cada lugar se elige un término entre varios equivalentes (selección) y se combinan en fila (combinación). Normalmente, una vez elegido el término, el resto del paradigma se olvida.
En la función poética, no: lo equivalente vuelve a aparecer en la fila. Se repiten sonidos, estructuras o sentidos parecidos. Jakobson lo resume en una fórmula famosa: en la función poética, la equivalencia pasa del eje de la selección al de la combinación. Más simple: la fila se llena de ecos.
Recurrencias gramaticales: la misma estructura repetida, o paralelismo: «Vine por vos, me quedo por mí».
Recurrencias semánticas: sentidos que se repiten o se oponen a lo largo del texto: «En la ciudad, ruido; en el pueblo, silencio».
1. Leelo en voz alta: si algo «suena» repetido (un final, una letra), es fonológica.
2. Si lo que se repite es el armado de la frase, es gramatical.
3. Si lo que se repite u opone es el sentido de las palabras, es semántica.
Analizá qué función domina en cada mensaje de este intercambio y qué factor la explica: A) «—¿Llegaste bien?». B) «—Sí. El micro tardó seis horas.». C) «—¡Qué paciencia!». D) «—Bueno, te dejo, que me llaman. Besos».
Primero, las marcas de cada mensaje:
A) «¿Llegaste bien?» · B) «El micro tardó seis horas.» · C) «¡Qué paciencia!» · D) «Bueno, te dejo… Besos.»
receptor contexto emisor canal
B) Referencial, orientada al contexto: una declarativa en tercera persona que informa un hecho y puede ser verdadera o falsa. El «Sí» del principio contesta la pregunta, pero lo que organiza el mensaje es el dato.
C) Emotiva, orientada al emisor: una exclamación que muestra la actitud del que habla (admiración, compasión). No informa nada nuevo del viaje.
D) Fática, orientada al canal: «Bueno, te dejo» y «Besos» cierran la comunicación. «que me llaman» da una razón, pero está al servicio del cierre.
Lo que el análisis deja ver: en cuatro renglones aparecen cuatro funciones. Por eso no alcanza con decir «la conversación es referencial»: hay que ir mensaje por mensaje, buscar la marca y nombrar el factor.
Leé este aviso de una campaña de vacunación y explicá cómo se combinan las funciones: «Vecino, vecina: vacunate. Vacunate por vos, vacunate por los tuyos. Este mes hay vacunas gratis en todos los centros de salud».
La pregunta de fondo es qué función domina y qué hacen las otras para ayudarla.
«Vecino, vecina: vacunate. Vacunate por vos, vacunate por los tuyos. Este mes hay vacunas gratis en todos los centros de salud.»
conativa poética referencial
Poética, al servicio de la conativa. «Vacunate por vos, vacunate por los tuyos» es un paralelismo: la misma estructura dos veces, con un cambio mínimo. La repetición hace que la orden se recuerde y suene completa.
Referencial, de apoyo. La última oración informa (cuándo, dónde, que es gratis). Es declarativa y verificable, pero está para que el pedido se pueda cumplir.
El recorrido completo: el aviso llama al receptor, le da la orden, la refuerza con una forma que se pega y termina con el dato práctico. Las tres funciones están, pero jerarquizadas.
Dónde se pierde el punto: decir que el aviso es «referencial porque informa». Informa, pero eso no es lo que lo organiza: sin el imperativo, no sería un aviso de campaña.
Dónde se cae la mayoría
- Decir que un mensaje «tiene» una función. Casi siempre tiene varias: lo que se pregunta es cuál domina, y eso se justifica con las marcas.
- Ver un vocativo o una pregunta y contestar «conativa» sin mirar el resto. «¿Qué quiere decir "garpar"?» es una pregunta, pero está orientada al código: domina la metalingüística.
- Creer que la función poética es sólo de la poesía. Está en refranes, slogans y chistes; y en una poesía puede dominar otra función.
- Confundir la fática con la emotiva. «Bueno, dale, chau» no expresa ningún sentimiento: cierra el contacto.
- Dar la función sin el factor. Cada función se define por el factor al que se orienta el mensaje: decirlo es lo que muestra que se entendió el esquema.
Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.
Practicar Las funciones del lenguaje →Dónde entra este tema en el parcial
- Primer parcial — El grupo del jardín15 puntos · resuelto paso a paso
Los otros temas de la unidad 2
Modelos de la comunicación