Semiología (43) · Unidad 6 — Signo ideológico y géneros discursivos
Géneros primarios y secundarios
Los géneros primarios nacen en la comunicación inmediata —el saludo, la charla, el mensaje— y los secundarios en esferas más complejas y casi siempre escritas —la novela, la tesis, la ley—, que absorben a los primarios y los transforman.
La explicación
Antes de empezar
En el 6.2 viste que, para Mijaíl Bajtín, cada esfera de la vida social produce sus géneros. Son tantos —del saludo a la novela— que Bajtín propone ordenarlos en dos grandes grupos: los primarios y los secundarios.
El problema: lo que nadie te enseñó y lo que sí
Nadie te dio una clase para aprender a saludar a un vecino, a pedir un turno por teléfono o a contarle a una amiga lo que te pasó el fin de semana. Lo aprendiste hablando, de chico, mirando a los demás.
En cambio, nadie escribe bien su primera monografía sin que se la enseñen. Y en el CBC eso se nota: uno sabe hablar perfectamente y, sin embargo, la primera respuesta de parcial «no suena» como tiene que sonar.
La diferencia no es de inteligencia. Es de género: hay géneros que se aprenden en la vida diaria y géneros que necesitan una enseñanza.
Los géneros primarios
Los primarios (o simples) se forman en la comunicación inmediata: la que pasa cara a cara o casi, entre personas que se contestan en el momento, en la vida de todos los días.
Cómo se aprenden: en la vida diaria, sin que nadie los enseñe con un orden, primero en la familia.
¿Orales? En su mayoría, pero no siempre: la carta personal y el mensaje a un amigo son primarios escritos.
«Má, ¿me guardás comida? Llego tarde.» — un mensaje de un hijo a su madre.
Los géneros secundarios
Los secundarios (o complejos) aparecen cuando la comunicación cultural es más compleja, más desarrollada y más organizada, y casi siempre escrita: el arte, la ciencia, la política, el derecho, el periodismo.
Cómo se aprenden: con una enseñanza sistemática e intencional, en las instituciones destinadas a eso: la escuela, la universidad.
¿Escritos? Casi siempre, pero no siempre: el alegato de un abogado en un juicio oral es un secundario dicho en voz alta.
«Artículo 3.º — Los establecimientos deberán garantizar el acceso de todos los estudiantes al material de estudio.»
1. Preguntá en qué esfera nace: ¿la comunicación inmediata de todos los días, o una esfera cultural organizada (ciencia, arte, derecho, prensa, política)?
2. Preguntá cómo se aprende: ¿hablando con los demás, o con alguien que te lo enseña?
3. No decidas por oral o escrito: no es el criterio.
El criterio no es oral o escrito
Es la confusión más común. Bajtín aclara que la diferencia entre los dos grupos es «de fondo» y exige mirar la situación en que se produce el enunciado:
«Hermano, mañana te devuelvo la bici.» (un mensaje de texto)
«Señores del tribunal, la prueba demuestra que mi defendido no estuvo en el lugar.» (un alegato)
primario, aunque se escriba secundario, aunque se diga
El mensaje es escrito y nace de la relación inmediata entre dos hermanos. El alegato es oral y pertenece a la esfera jurídica, con sus reglas, su estilo y su aprendizaje.
Los secundarios absorben a los primarios
Lo más interesante de la distinción es la relación entre los dos grupos. Los secundarios absorben y reelaboran a los primarios: los meten adentro y los transforman.
En una novela: «—Abrigate, que refresca —le gritó su madre desde la puerta.»
«Abrigate, que refresca» tiene la forma de una réplica cotidiana, un género primario. Pero adentro de la novela ya no es un enunciado real dicho a alguien real: es parte de la ficción. Bajtín dice que, al ser incluidos, los primarios pierden su relación inmediata con la realidad y con lo que otras personas dijeron de verdad. Ningún lector va a contestarle a esa madre ni a ponerse un abrigo.
Pasa lo mismo cuando una noticia reproduce el testimonio de un vecino, cuando una tesis transcribe una entrevista o cuando una sentencia cita la declaración de un testigo: el primario queda al servicio del secundario.
1. Buscá adentro del texto un tramo con forma de charla, de carta, de saludo o de testimonio.
2. Preguntá quién lo contestaría: ¿una persona real, o nadie, porque es parte de otro texto?
3. Si ya no espera respuesta real y sirve a los fines del texto que lo incluye, es un primario reelaborado por un secundario.
Aprender los secundarios: Vigotsky y Wertsch
¿Qué cambia en una persona cuando aprende un género secundario? El libro de la materia lo responde cruzando a Bajtín con dos psicólogos:
James Wertsch, psicólogo estadounidense que relacionó a Vigotsky con Bajtín: los géneros discursivos son herramientas de mediación. Una orden militar cambia el mundo exterior; aprender a escribir un informe cambia la manera de pensar del que lo escribe.
Los secundarios trabajan con categorías descontextualizadas: conceptos que valen por el lugar que ocupan en una teoría, no por la situación en que se dicen. Aprender a manejarlas es lo que desarrolla el pensamiento abstracto.
Wertsch distingue además dos grados en la relación con un género:
Apropiación: hacerlo propio, usarlo con libertad para decir lo que uno quiere decir. Bajtín lo pone así: cuanto mejor dominamos los géneros, más libremente los usamos.
Y hay una cuestión de poder: manejar los géneros secundarios da poder a quien los maneja, y algunos —como el discurso científico— están socialmente investidos de una autoridad especial, que se conserva en las instituciones donde circulan, como la universidad.
1. Fijate si la persona sigue el molde del género correctamente: eso es dominio.
2. Fijate si además lo usa para sostener algo propio, eligiendo dentro del género: eso es apropiación.
Cómo se escribe la respuesta
Para clasificar un género se dicen el nombre, la esfera, si es primario o secundario y por qué; y, si hay un primario adentro de un secundario, qué le pasa al ser incluido.
En una crónica de un diario: «"Me levanté a las cinco para conseguir lugar", cuenta una mujer en la fila».
La crónica es un género secundario de la esfera periodística. Adentro reproduce un relato cotidiano, primario, que la mujer le hizo al periodista. Al pasar a la crónica, ese relato ya no le responde a nadie: sirve para mostrarles a los lectores cómo es la fila.
Una estudiante entrega una monografía sobre las ferias de un barrio. En el medio, transcribe una charla que tuvo con un feriante: «—Yo arranqué vendiendo medias en la vereda, ¿viste? Después me armé el puesto». Explicá qué géneros hay y qué relación tienen.
Primero, los dos géneros que conviven en el trabajo:
Monografía: «Como se observa en la entrevista, la trayectoria de los feriantes suele comenzar en la venta ambulante: —Yo arranqué vendiendo medias en la vereda, ¿viste?»
género secundario: la monografía género primario reelaborado: la charla
La charla con el feriante: género primario. Nació en la comunicación inmediata, cara a cara; tiene marcas de conversación como el «¿viste?», que pide la confirmación del interlocutor.
La relación: la monografía absorbe la charla y la reelabora. Ese «¿viste?» ya no espera ninguna respuesta: en el papel no le habla a nadie. La charla pierde su relación inmediata con la situación en que se dijo y pasa a funcionar como dato, como prueba de lo que la estudiante sostiene sobre las trayectorias. Ella eligió qué parte transcribir, dónde ponerla y con qué frase presentarla.
Lo que el análisis deja ver: el secundario no copia al primario; lo pone a trabajar para otro fin. Por eso, aunque la cita sea textual, ya no es la misma charla: es un fragmento de charla al servicio de una argumentación académica.
En su primera monografía del CBC, un estudiante escribe: «Saussure dice que la lengua es un sistema, o sea, como un rompecabezas re grande. Para mí está bueno pero le falta la gente». Explicá, con los conceptos del tema, qué le pasa a este texto y por qué no es un problema de inteligencia.
La pregunta de fondo es qué género está escribiendo el estudiante y con qué recursos. Lo que pide la consigna es un género secundario, académico; lo que aparece son recursos de un género primario, la charla.
«Saussure dice que la lengua es un sistema, o sea, como un rompecabezas re grande. Para mí está bueno pero le falta la gente.»
recursos del género primario una idea que vale la pena
Lo que pide el género académico: la terminología de la teoría (sistema, signo, valor, habla), las opiniones apoyadas en autores y fuentes, y un registro formal que no dependa de la situación.
Lo que hay de valioso: «le falta la gente» es, en germen, la crítica de Bajtín a Saussure: la lengua separada de los hablantes.
Por qué no es un problema de inteligencia: el estudiante tiene una idea, y una buena. Lo que todavía no tiene es el dominio del género secundario en que tiene que expresarla. Los primarios se aprendieron en la vida diaria; los secundarios se aprenden con enseñanza sistemática, y eso es justamente lo que se espera del CBC. Con Wertsch: primero se domina el molde (citar, definir, argumentar); después, con práctica, uno se lo apropia y puede decir con libertad lo que piensa, como esa intuición sobre «la gente».
Una reescritura posible: «Para Saussure, la lengua es un sistema de signos. Desde la perspectiva de Bajtín, esa concepción deja afuera a los hablantes y a la historia».
Dónde se pierde el punto: decir que el texto está «mal escrito» y parar ahí. El análisis tiene que nombrar el problema como una mezcla de géneros y reconocer que el contenido tiene valor.
Dónde se cae la mayoría
- Decidir por oral o escrito. La carta personal es primaria aunque se escriba, y un alegato es secundario aunque se diga en voz alta: el criterio es la esfera y la complejidad de la comunicación.
- Creer que «primario» quiere decir pobre o poco importante. Es el género de la comunicación inmediata, y es la base de la que se nutren los secundarios.
- Tratar un diálogo dentro de una novela como un género primario más. Está reelaborado: perdió su relación inmediata con la realidad y forma parte del secundario.
- Pensar que los secundarios se aprenden solos, como los primarios. Requieren una enseñanza sistemática, en instituciones.
- Confundir dominio con apropiación. Seguir bien el molde de un género es dominio; usarlo con libertad para decir algo propio es apropiación.
Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.
Practicar Géneros primarios y secundarios →Dónde entra este tema en el parcial
- Segundo parcial — La novela de pueblo10 puntos · resuelto paso a paso
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