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Semiología (43) · Unidad 7 — La polifonía

Comillas, ironía, cita de autoridad y alusión

La voz ajena también entra sin verbo que la anuncie: unas comillas que toman distancia, una ironía que dice lo contrario de lo que afirma, una autoridad citada para respaldar, una frase conocida apenas aludida.

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La explicación

Antes de empezar

En 7.1 y 7.2 la voz ajena entraba con un verbo de decir, o por lo menos con la deixis de un personaje. Pero hay formas más discretas. Una palabra entre comillas, un tono burlón, un refrán, una frase que suena a otra: también ahí se oye a alguien más.

Para entenderlas sirve una idea del lingüista francés Oswald Ducrot. Él separa dos figuras que en la vida diaria parecen una sola:

El locutor: el que dice las palabras y es responsable de haberlas dicho.
El enunciador: el punto de vista que esas palabras ponen en escena.

Casi siempre coinciden: si digo «llueve», el punto de vista es mío. Pero un locutor puede poner en escena un punto de vista que no es el suyo. Todo este tema son maneras de hacerlo.

Las comillas no siempre citan

Lo primero que se piensa de unas comillas es «acá habla otro». A veces sí. Pero las comillas (y la bastardilla) hacen por lo menos cuatro cosas distintas:

1. Cita: las palabras exactas de alguien. «El DT pidió "cabeza fría"».
2. Distancia: el que escribe usa una palabra ajena y avisa que no la hace suya. «La "modernización" de la línea de colectivos dejó tres barrios sin parada».
3. Ironía: la palabra dice lo contrario de lo que se piensa. «Qué "puntual" que sos».
4. Otro registro: una palabra de otra lengua, de una jerga o de un ámbito técnico, metida en un texto que habla de otra manera. «Mi abuela ya sabe hacer "stories"».

La «modernización» de la línea de colectivos dejó tres barrios sin parada.

comillas de distancia

Ahí el que escribe no cree que haya sido una modernización: usa la palabra de otros (la cooperativa que maneja la línea) y con las comillas la pone en duda.

Cómo decidir qué hacen unas comillas
1. ¿Hay alguien a quien se le atribuyan esas palabras exactas? Cita.
2. ¿El resto del texto contradice esa palabra? Si se nota la burla, ironía; si sólo se marca desacuerdo, distancia.
3. ¿La palabra es de otro idioma, de una jerga o de un ámbito técnico? Otro registro.

Palabras que vienen de otro lado

Un texto suele hablar de una sola manera: formal o coloquial, técnica o cotidiana. Esa homogeneidad se llama isotopía estilística. Cuando aparece una palabra que no pertenece a ese registro, se produce una ruptura de la isotopía: la palabra suena a otra voz, a otro grupo social, a otra época.

Señor juez, mi cliente es un trabajador honesto y no un chorro, como dijo la fiscalía.

ruptura del registro formal

Maingueneau llama a estos casos interferencias léxicas y las clasifica según de dónde viene la palabra:

Diacrónicas: de otra época (un arcaísmo: «vuestra merced», «aposento»).
Diatópicas: de otra región («botija» del Uruguay, «guagua» por bebé en Chile, en un texto porteño).
Diastráticas: de otro nivel de lengua o grupo social (lo familiar o el lunfardo en un texto formal o publicitario).
Diafásicas: de otro ámbito de uso, como un término científico o poético en un discurso que no lo es.
Cómo reconocer una interferencia
1. Decí en qué registro está escrito el texto.
2. Buscá la palabra que no encaja.
3. Preguntá de dónde viene: de otra época, de otra región, de otro grupo social o de otro ámbito.
4. Decí qué efecto tiene: imitar a alguien, burlarse, acercarse, mostrar saber.

La ironía: decir algo para que se entienda lo contrario

Está lloviendo a baldes y alguien dice:

«¡Qué lindo día para ir a la playa!»

lo que se pone en escena sin asumirlo

Para Ducrot, en la ironía el locutor presenta un punto de vista (el de un enunciador para quien hoy es un buen día de playa) que no asume y que considera absurdo. Otros lingüistas, Dan Sperber y Deirdre Wilson, la describen como un eco: se repite lo que alguien dijo o podría pensar, para mostrar que no tiene sentido.

Para que funcione tiene que haber una señal: la situación que todos ven, el tono, unas comillas, una exageración. Y casi siempre tiene un blanco: alguien o algo que queda criticado (el pronóstico, el que dijo que iba a salir el sol, uno mismo).

Cómo reconocer una ironía
1. Leé lo que la frase dice literalmente.
2. Compará con la situación: si chocan de frente, sospechá.
3. Buscá la señal: el contexto, unas comillas, una exageración («todo un éxito», «genial»).
4. Decí cuál es el blanco: a quién o qué critica.

Ojo: la ironía no es una mentira. El que miente quiere que le crean; el que ironiza quiere que se note que no lo cree.

La cita de autoridad: hablar con el respaldo de otro

Para sostener una idea, a veces lo más eficaz es traer a alguien que sabe. La cita de autoridad funciona así: si lo afirma alguien que sabe del tema, la afirmación gana peso. Es muy común en los textos que buscan convencer, y en los académicos se toma como muestra de rigor.

Como explica la doctora Ferreyra, que estudia el sueño hace veinte años, dormir con el celular al lado empeora el descanso.

la voz que respalda

Hay dos maneras de usarla:

Autoridad citada: el que habla trae a otro (un especialista, una institución, un refrán, «la ciencia») para apoyar lo que dice.
Autoridad mostrada: el que habla se presenta él mismo como alguien a quien hay que creerle: el testigo que estuvo ahí, el médico que atiende, el que siente el dolor que describe.

La autoridad no está en las palabras sino en la imagen del que las dice. Por eso hay que presentarla («que estudia el sueño hace veinte años»): si el auditorio no la reconoce, no respalda nada. En 9.4 vas a ver que esto es lo que Aristóteles llamaba el ethos.

Un caso especial es el epígrafe: una cita breve al principio de un libro o de un capítulo. Pone al texto bajo el amparo de una voz reconocida y lo ubica en una tradición; a veces se usa al revés, con ironía, para discutir esa tradición.

Cómo reconocer una cita de autoridad
1. Buscá a quién se trae: una persona, una institución, un refrán, «los expertos».
2. Fijate cómo se la presenta: títulos, años de experiencia, prestigio.
3. Preguntá qué afirmación respalda.
4. Decí si la autoridad es citada (es otro) o mostrada (es el mismo que habla).

La alusión: el texto que se oye sin nombrarlo

A veces una frase hace pensar en otra que todos conocen, sin comillas y sin decir de dónde viene. Eso es una alusión. Trae la voz de otro texto, como la cita, pero sin marcas: sólo la reconoce quien conoce el original.

«Que cuarenta años no es nada», dice mi abuela cuando le preguntan por su casamiento.

alusión al tango «Volver» («que veinte años no es nada»)

Quien conoce el tango oye a Gardel detrás de la abuela, y la frase gana un tono de nostalgia y de humor. Quien no lo conoce entiende igual, pero se pierde la segunda voz. Por eso la alusión depende de lo que comparten el que escribe y el que lee.

Cómo reconocer una alusión
1. Una frase te «suena» a otra conocida: un verso, un refrán, una canción, un slogan.
2. No hay comillas ni se nombra al autor.
3. Identificá el texto de origen y qué se cambió.
4. Decí qué agrega la voz aludida: humor, prestigio, crítica, complicidad con el lector.

Cómo se escribe la respuesta

Para cada marca: qué forma de polifonía es, qué señal la muestra, de quién es la voz ajena y qué efecto tiene (distancia, crítica, respaldo, complicidad).

El nuevo «ordenamiento» del tránsito sumó media hora a cada viaje.

Comillas de distancia: «ordenamiento» es la palabra de quienes impulsaron el cambio; el que escribe la marca como ajena porque el dato que sigue (media hora más) la contradice. Efecto: pone en duda el nombre oficial sin tener que discutirlo.

Un ejercicio resuelto, paso a paso

Analizá las formas de polifonía de este fragmento de una columna barrial: «La "puesta en valor" de la plaza duró un año y medio. Ahora tenemos bancos de diseño donde nadie se puede sentar: un lujo. Como dicen los arquitectos que estudian el espacio público, una plaza que no invita a quedarse es una plaza perdida. Eso sí: es una plaza para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino, mientras no pretendan sentarse».

Primero, las voces ajenas marcadas:

La «puesta en valor» de la plaza duró un año y medio. Ahora tenemos bancos de diseño donde nadie se puede sentar: un lujo. Como dicen los arquitectos que estudian el espacio público, una plaza que no invita a quedarse es una plaza perdida. Eso sí: es una plaza para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino, mientras no pretendan sentarse.

comillas de distancia ironía cita de autoridad alusión

«puesta en valor»: comillas de distancia. Es la expresión oficial de la obra; el columnista la marca como ajena y la pone en duda (un año y medio de obra para un resultado que critica).
«un lujo»: ironía. Literalmente elogia; la situación (bancos donde nadie se puede sentar) dice lo contrario. El locutor pone en escena el punto de vista de quien vería un lujo ahí, sin asumirlo. El blanco es la obra y quienes la hicieron.
«Como dicen los arquitectos que estudian el espacio público»: cita de autoridad citada. No da un nombre, pero presenta a la fuente como especialista. Respalda la crítica: ya no es sólo la opinión de un vecino.
«para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino»: alusión al Preámbulo de la Constitución Nacional. No hay comillas ni se nombra la fuente. Quien la reconoce oye la promesa solemne de un país abierto a todos, y el remate («mientras no pretendan sentarse») la vuelve burla: la plaza es para todos, pero no sirve para nada. Quien no la reconoce entiende la crítica, pero se pierde la solemnidad que se está rebajando.

Lo que muestra el análisis: el columnista casi no dice nada «con su propia voz». Critica tomando distancia de las palabras oficiales, ironizando sobre el resultado, apoyándose en especialistas y cerrando con la voz más solemne de la tradición argentina, dada vuelta. La polifonía es la estrategia de toda la columna.

Y uno del nivel del parcial

Leé este posteo de un vecino en el grupo del barrio y explicá cómo las voces ajenas construyen la crítica: «Excelente noticia: el municipio anunció que "la recolección se normaliza en 48 horas". Ya van seis días. Pero tranquilos, que como dijo el secretario, "estamos trabajando". Paciencia, que la basura, como el amor, todo lo soporta».

La pregunta de fondo es quién dice cada cosa y qué hace el vecino con esas palabras. Casi todo el posteo está hecho de voces de otros, y la crítica sale de cómo las combina.

Excelente noticia: el municipio anunció que «la recolección se normaliza en 48 horas». Ya van seis días. Pero tranquilos, que como dijo el secretario, «estamos trabajando». Paciencia, que la basura, como el amor, todo lo soporta.

ironía palabras del municipio alusión

«Excelente noticia» y «tranquilos»: ironía. La señal es el dato que el vecino pone en el medio: «Ya van seis días». Contra ese dato, «excelente» y «tranquilos» se leen al revés.
«la recolección se normaliza en 48 horas» y «estamos trabajando»: citas literales del municipio, una en directo con «que» y otra en directo. Funcionan como un eco: el vecino las repite tal cual para que se vea, frente a los seis días, que no se cumplieron. Acá la cita no respalda: deja en evidencia.
«como el amor, todo lo soporta»: alusión a una frase bíblica muy conocida sobre el amor («todo lo soporta», de la primera carta a los Corintios). Aplicada a la basura, la frase solemne se vuelve burla, y además suma un tono de resignación.

El efecto de conjunto: el vecino nunca dice «el municipio miente» ni «estoy harto». Lo muestra poniendo una al lado de la otra las promesas oficiales y los hechos, y dejando que la ironía haga el resto. Es una crítica más fuerte que una queja directa, porque el lector llega solo a la conclusión.

Dónde se pierde el punto: tomar las citas del municipio como citas de autoridad. Tienen la forma de una cita, pero su función es la contraria: no prestan prestigio, se lo quitan a quien las dijo.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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