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Semiología (43) · Unidad 4 — La enunciación y la deixis

Los deícticos de tiempo

«Ayer», «la semana que viene», «hace unos días» sólo se ubican en el calendario si se sabe cuándo se habló: el presente de la enunciación es el punto cero desde el que se cuenta hacia atrás y hacia adelante.

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La explicación

Antes de empezar

En 4.2 viste los deícticos de persona y en 4.3 los de espacio. Falta la tercera coordenada de la enunciación: el tiempo. El razonamiento es el mismo: hay palabras que no se pueden ubicar sin saber cuándo se habló.

El problema: ¿qué lunes?

Abrís un libro que te prestaron hace meses y se cae un papelito:

«Nos vemos el lunes, no te olvides.»

¿Qué lunes? El papel no lo dice y no lo puede decir: el lunes del que habla es el que venía después del día en que alguien lo escribió. Sin ese dato, la frase queda flotando en el calendario.

Tres maneras de pensar el tiempo

Tiempo físico: el continuo del universo, que corre parejo. Las personas lo viven distinto según lo que les pasa: una clase de dos horas puede pasar volando o no terminar nunca.
Tiempo crónico: el de los calendarios. Cada cultura elige una fecha como punto cero y cuenta desde ahí; el calendario occidental, por ejemplo, cuenta los años desde el nacimiento de Cristo. Una fecha como «20 de junio de 1820» se ubica con el calendario, sin importar quién la diga.
Tiempo lingüístico: el que crea el discurso. El que habla instala un ahora, el momento en que habla, y desde ahí cuenta hacia atrás y hacia adelante. Es el tiempo de los deícticos.

El tiempo lingüístico tiene su propio punto cero: el presente de la enunciación. Desde ahí, todo lo que se dice queda en una de tres posiciones:

Simultaneidad: al mismo tiempo que se habla (ahora, hoy, en este momento).
Anterioridad: antes de que se hable (ayer, anoche, hace un rato).
Posterioridad: después de que se habla (mañana, dentro de un mes, la semana que viene).

«Anoche no pegué un ojo, hoy estoy muerta y el sábado me desquito.»

antes del ahora el ahora después del ahora

Ningún día es en sí mismo «ayer» o «mañana». Es el que habla el que decide, desde el momento en que habla, qué día cae en cada lugar.

Cómo ubicar una expresión de tiempo
1. Fijate cuándo se dijo o se escribió el enunciado: ése es el punto cero.
2. Preguntá si lo que se dice pasa antes, al mismo tiempo o después de ese momento.
3. Si se puede, traducilo al calendario: «ayer», dicho el martes 3, es el lunes 2.

Las tres referencias, ahora para el tiempo

Los tres mecanismos referenciales que viste en 4.2 y 4.3 sirven igual para el tiempo:

Referencia absoluta: una fecha del calendario que se identifica sola. «El 9 de julio de 2027.»
Referencia cotextual: un momento que se ubica en relación con otro mencionado en el texto. «Al día siguiente del recital», «tres años después de la mudanza».
Referencia deíctica: un momento que se ubica desde el ahora del que habla. «Pasado mañana», «hace dos semanas».

«Se recibió el 3 de mayo de 2024; consiguió trabajo un mes después, y ayer la ascendieron.»

se ubica sola se ubica con el texto se ubica con el ahora

Cómo decidir qué referencia tiene
1. ¿Tiene día, mes y año, o un dato del calendario que alcanza solo? Absoluta.
2. ¿Se ubica respecto de otro hecho del texto («después de…», «la víspera de…»)? Cotextual.
3. ¿Hay que saber cuándo se habló para ubicarla? Deíctica.

Dónde se esconden

Los deícticos de tiempo no son sólo «ayer» y «mañana». Hay que buscarlos en cinco lugares:

1. Adverbios: ahora, hoy, ayer, anoche, anteayer, mañana.
2. Locuciones: hace dos días, dentro de una semana, pasado mañana, antes de ayer.
3. Frases nominales con un demostrativo o un adjetivo deíctico: este invierno, esta tarde, el mes pasado, la próxima semana, el actual director. Sin el modificador («el invierno») no serían deícticas.
4. Frases con preposición: desde ayer, a partir de hoy, hasta mañana.
5. Los tiempos verbales: el presente marca la simultaneidad; el pretérito, la anterioridad; el futuro, la posterioridad.

Dos detalles que se preguntan mucho. Primero: un día de la semana sin ningún modificador se lee como el próximo: «nos vemos el jueves» es el jueves que viene, aunque no lo diga. Segundo: con «este» a veces no alcanza para saber si es antes o después. «Este verano» puede ser el que pasó o el que viene: lo decide el verbo.

«Este invierno nevó en Bariloche» / «Este invierno vamos a ir a Bariloche».

anterioridad posterioridad

Cómo encontrarlos todos
1. Marcá los adverbios y las locuciones de tiempo.
2. Buscá frases nominales con «este», «pasado», «próximo», «que viene», «actual».
3. Mirá los días de la semana sueltos: casi siempre son deícticos.
4. Mirá el tiempo de cada verbo: también ubica respecto del ahora.

Tiempos verbales corridos de su lugar

Algunos tiempos verbales se usan con un valor distinto del habitual. No ubican algo en el tiempo: hacen otra cosa. Son enálages de tiempo, como las de persona del 4.2 y las de espacio del 4.3:

Futuro de probabilidad: el futuro en lugar del presente, para lo que no es seguro. «Ese señor tendrá unos ochenta años»: ahora, no después.
Condicional de atenuación: suaviza una afirmación que podría sonar tajante. «Convendría revisar los números antes de firmar.»
Condicional de cortesía: vuelve más amable un pedido. «¿Podrías cerrar la ventana?»
Condicional de información no confirmada: presenta una noticia como rumor, sin hacerse cargo. «Según la radio, el intendente renunciaría hoy.»
Imperfecto de cortesía: el pasado en lugar del presente, para sonar discreto. «Venía a preguntar por el departamento que alquilan.»
Presente histórico: el presente para contar el pasado. «En 1810 se forma la Primera Junta.» Lo ves con más detalle en 4.5.
Presente genérico: el presente de lo que vale siempre: refranes, definiciones, leyes. «Perro que ladra no muerde.»

Los dos últimos tienen algo en común que conviene ver: el presente histórico y el genérico no son deícticos. Ninguno se ancla en el ahora del que habla.

Cómo detectar un uso corrido
1. Traducí el verbo al tiempo que «debería» tener: ¿«tendrá» es realmente futuro, o quiere decir «tiene, me parece»?
2. Si el tiempo no ubica nada respecto del ahora, buscá qué agrega: duda, cortesía, distancia, generalidad.
3. Nombralo con su valor: «condicional con valor de cortesía», «futuro con valor de probabilidad».

Cómo se escribe la respuesta

El mismo formato que para las personas y el espacio, con el dato que se pide siempre en el tiempo: la posición respecto del ahora.

Mensaje del martes 3: «Ayer no vine.» → «"Ayer": deíctico de tiempo, adverbio, anterioridad; refiere al lunes 2, el día anterior al de la enunciación».

El último dato —a qué día o momento refiere— es el que demuestra que se entendió que la referencia sale de la enunciación.

Un ejercicio resuelto, paso a paso

Mati le manda este audio a su jefa el jueves 3 de octubre a la mañana: «Hola, Laura. Ayer no pude ir porque estaba con fiebre. Hoy ya estoy mejor, pero recién voy a ir el lunes. La semana que viene recupero las horas». Analizá los deícticos de tiempo.

Primero, el punto cero: el jueves 3 de octubre, a la mañana, cuando Mati graba el audio.

«Ayer no pude ir porque estaba con fiebre. Hoy ya estoy mejor, pero recién voy a ir el lunes. La semana que viene recupero las horas.»

anterioridad simultaneidad posterioridad

«Ayer»: deíctico de tiempo, adverbio, anterioridad; refiere al miércoles 2 de octubre.
«estaba»: pretérito imperfecto: un estado anterior al momento de hablar, visto en su duración.
«Hoy»: deíctico de tiempo, adverbio, simultaneidad; el jueves 3.
«estoy»: presente de la enunciación: el estado de Mati en el momento en que habla.
«voy a ir»: futuro perifrástico: posterioridad.
«el lunes»: frase nominal sin modificador: se lee como el próximo lunes, el 7 de octubre. Posterioridad.
«La semana que viene»: frase nominal con un modificador deíctico («que viene»): la semana del 7 al 11. Posterioridad.

Lo que el análisis deja ver: todo el audio se ordena alrededor del jueves en que Mati habla. Si la jefa lo escuchara recién el lunes, «hoy» seguiría siendo el jueves y «el lunes» seguiría siendo ese mismo lunes en que lo está escuchando. Por eso, en el formato de la materia, la respuesta tiene que traducir cada deíctico al calendario desde la enunciación.

Y uno del nivel del parcial

Leé esta noticia de un portal deportivo y explicá qué efecto producen los tiempos verbales: «El club estaría cerca de cerrar la llegada de un nuevo técnico. Según fuentes cercanas a la dirigencia, ya habría habido una primera reunión, y el anuncio oficial se haría la semana próxima».

La pregunta de fondo es cuánto se compromete el que escribe con lo que dice. La respuesta está en los condicionales.

«El club estaría cerca de cerrar la llegada de un nuevo técnico. Según fuentes cercanas a la dirigencia, ya habría habido una primera reunión, y el anuncio oficial se haría la semana próxima.»

condicional de información no confirmada deíctico de tiempo

«estaría»: ocupa el lugar de un presente («está cerca»). No ubica nada en el futuro: presenta el dato como no confirmado.
«habría habido»: ocupa el lugar de un pasado («hubo una reunión»). Otra vez, el tiempo no cambia la ubicación sino el compromiso.
«se haría»: acá sí hay algo posterior, pero el condicional agrega la duda: no «se hará», sino «se haría».
«la semana próxima»: el único deíctico de tiempo en sentido estricto: se cuenta desde el día de la publicación.

El efecto: el portal publica un rumor como noticia sin hacerse responsable de él. Si el técnico no llega, el texto nunca dijo que llegaría: dijo que «estaría cerca». El condicional permite informar y, a la vez, mantener la distancia con lo informado. Junto con «según fuentes cercanas», que pone la palabra en boca de otros, construye un locutor que sabe algo pero no lo firma (las voces ajenas se ven en la unidad 7).

Dónde se pierde el punto: leer los condicionales como tiempo futuro. Ninguno de los tres ubica los hechos «después»; los tres los ponen en duda. Es un uso corrido del tiempo verbal, y su efecto es enunciativo, no temporal.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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Dónde entra este tema en el parcial

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