Semiología (43) · Unidad 8 — Pragmática: actos de habla, implícitos y figuras
Las implicaturas
Grice explica cómo se entiende más de lo que se dice: suponemos que el otro coopera, y cuando parece violar una máxima —de cantidad, calidad, relación o manera— inferimos lo que quiso decir; eso es una implicatura.
La explicación
Antes de empezar
En el 8.3 viste un tipo de implícito que está pegado a las palabras: el presupuesto. Este tema es el otro gran tipo, el que no está en ninguna palabra sino en la conversación: la implicatura.
La idea es de Paul Grice, un filósofo inglés que trabajó en Oxford y después en Estados Unidos. En un artículo de 1975, «Lógica y conversación», se preguntó cómo hacemos para entender más de lo que se nos dice, y por qué casi nunca nos equivocamos.
El problema: respuestas que no contestan
«—¿Vamos al cine el viernes? —Tengo parcial el lunes.»
La respuesta no dice «no». No habla del cine ni del viernes. Y sin embargo cualquiera entiende que es un no, y hasta por qué. Lo que se entiende sin estar dicho es una implicatura. Se anota con el signo +>>: «Tengo parcial el lunes» +>> no voy al cine el viernes.
El principio de cooperación
Grice parte de un supuesto: cuando conversamos, damos por hecho que el otro coopera, que habla para que la charla llegue a algún lado. Lo formula como un principio general: que tu aporte sea el que la conversación pide, en el momento en que lo pide. Y lo desarma en cuatro máximas:
Calidad: decí lo que creés verdadero; no digas lo que te parece falso ni aquello de lo que no tenés pruebas.
Relación (o relevancia): hablá de lo que se está hablando.
Manera (o modo): sé claro, breve y ordenado; evitá lo oscuro y lo ambiguo.
No son reglas de buena educación. Son lo que el que escucha supone que el otro está haciendo. Por eso, cuando alguien parece no cumplirlas, el que escucha no piensa «no coopera»: piensa «¿qué me quiso decir?», y busca una interpretación en la que sí coopere. Esa interpretación es la implicatura.
En el ejemplo del cine, la respuesta parece romper la relación: el parcial no es el cine. Si supongo que el otro coopera, tiene que venir al caso: tiene que estudiar, no tiene tiempo, no va.
1. ¿Qué dijo, literalmente?
2. ¿Qué máxima parece no cumplir?
3. Supongo que igual coopera.
4. ¿Qué tendría que estar pensando para que su respuesta tenga sentido? Eso es la implicatura.
5. ¿Hizo algo para impedir que yo piense eso? Si no, me lo quiso comunicar.
Violar sin querer, explotar a propósito
Hay dos maneras de no cumplir una máxima, y las dos producen implicaturas:
Por explotación: el que habla rompe una máxima de manera tan evidente que el otro se tiene que dar cuenta. Lo hace a propósito, para decir otra cosa.
Los cuatro casos de explotación, uno por máxima:
Relación. «—¿Qué tal el novio de tu hermana? —¿Viste qué rico está este flan?». Cambia de tema a la vista de todos. +>> de eso no quiero hablar.
Cantidad. «—¿Tu primo sigue sin trabajar? —Y bueno, los pibes son pibes.». Una tautología no informa nada. +>> es lo normal a esa edad, no hay que hacerse problema.
Manera. «—¿Le contaste a mamá lo del choque? —Le comenté que el auto tuvo un episodio con un poste.». Una vuelta rebuscada en lugar de una respuesta clara. +>> no se lo conté del todo: lo disimulé.
calidad relación cantidad manera
1. ¿Lo que dijo es obviamente falso? Calidad (ironía, exageración).
2. ¿Dijo menos de lo que se le pidió, o algo que no informa nada, como una tautología? Cantidad.
3. ¿Cambió de tema? Relación.
4. ¿Lo dijo de un modo oscuro, enredado o ambiguo, cuando podía decirlo claro? Manera.
Convencionales y conversacionales
No todo lo que se entiende sin decirse depende de la conversación. Grice separa dos clases:
Implicaturas conversacionales: salen del principio de cooperación aplicado a una situación. Son las de las máximas.
«Es carísimo, pero rico.»
«Hasta mi abuelo tiene Instagram.»
«Pero» agrega una oposición entre las dos cosas: «Es carísimo y rico» dice lo mismo y pierde ese matiz. «Hasta» agrega que el abuelo era el menos esperable. Si se intenta cancelarlas («es caro pero rico, y no quiero decir que se opongan»), la frase se vuelve rara.
Las conversacionales, a su vez, pueden ser generalizadas, si aparecen en casi cualquier contexto («Entré a una casa» +>> no era la mía), o particularizadas, si sólo se entienden con datos de esa situación, como la del parcial y el cine.
1. ¿La implicatura sale de una palabra puntual (pero, hasta, incluso)? Cambiala por «y» o sacala: si el matiz desaparece y lo demás queda igual, es convencional.
2. ¿Sale de cómo se usa la frase en esa situación? Es conversacional.
3. Si hace falta conocer el contexto puntual para entenderla, es particularizada; si aparece casi siempre, generalizada.
Cinco propiedades de las conversacionales
No separables: salen de todo lo dicho, no de una palabra. Si se dice lo mismo con otras palabras, la implicatura sigue: «Tengo que estudiar para el lunes» implica lo mismo que «Tengo parcial el lunes».
No convencionales: no son parte del significado. Lo dicho puede ser verdadero y la implicatura, falsa.
Calculables: siempre se puede reconstruir el razonamiento que lleva a ellas.
Indeterminadas: la misma frase puede implicar cosas distintas según el contexto.
«Mi jefe es un reloj.»
Dicho por alguien que acaba de llegar tarde, +>> me controla cada minuto. Dicho por alguien que lo recomienda para un puesto, +>> es puntual y confiable. La frase es la misma; el contexto elige. Por eso, para dar una implicatura particularizada siempre hay que decir qué dato de la situación la sostiene.
Las escalas: «algunos» no es «todos»
Una clase de implicatura generalizada que aparece mucho es la escalar, que estudió el lingüista Gerald Gazdar a fines de los setenta. Hay palabras que forman escalas, ordenadas de más a menos información:
<siempre, a menudo, a veces>
<excelente, muy bueno, bueno>
<lograr, intentar>
Si el que habla elige una palabra de más abajo, implica que la de arriba no corresponde: si hubiera podido decir «todos», por la máxima de cantidad lo habría dicho.
«Algunos de mis compañeros ya se recibieron.» +>> no todos.
Ojo: «algunos» no significa «no todos»; lo implica. La prueba es que se puede cancelar sin contradicción: «Algunos se recibieron; de hecho, todos». Eso no se puede hacer con lo dicho, y en afirmativo tampoco con lo presupuesto.
Pariente de la escalar es la implicatura clausal: si alguien elige una forma que lo compromete menos, implica que no puede afirmar la fuerte. «Creo que la clase es en el aula 12» +>> no lo sé seguro (si lo supiera, diría «sé»). «Está en la cocina o en el patio» +>> no sé en cuál de los dos.
1. Buscá una palabra que tenga una «hermana mayor» más fuerte: algunos/todos, a veces/siempre, bueno/excelente, intentar/lograr, creo/sé, o/y.
2. Preguntá por qué no eligió la fuerte.
3. La implicatura es «no corresponde la fuerte» (escalar) o «no sé si corresponde» (clausal).
4. Probá cancelarla: «…; de hecho, todos». Si se puede sin contradicción, era una implicatura.
Implicatura o presupuesto
Si se puede cancelar: la implicatura, sí, también en afirmativo. El presupuesto, sólo en casos especiales, casi siempre negativos.
Si cambia con el contexto: la implicatura, mucho; la misma frase puede implicar cosas distintas en dos situaciones. El presupuesto, poco.
Una última nota. Los lingüistas Dan Sperber y Deirdre Wilson propusieron en los años ochenta reemplazar las cuatro máximas por un solo principio, el de relevancia: entendemos cada enunciado buscando la interpretación que más nos informa con el menor esfuerzo, en ese contexto. Para el análisis alcanza con Grice, pero conviene saber que ésa es la crítica más conocida a su modelo.
Cómo se escribe la respuesta
Para cada implicatura: lo dicho; qué máxima parece no cumplirse y cómo (por choque o por explotación); la implicatura, escrita con +>>; y su clase: convencional o conversacional, y escalar o clausal si corresponde.
Analizá la implicatura de esta respuesta. En la reunión de los lunes, el jefe pregunta: «¿Terminaron el informe?». Julia, que coordina el equipo, contesta: «Terminamos la introducción».
Primero, lo que se dijo y lo que se entiende:
«—¿Terminaron el informe? —Terminamos la introducción.» +>> el resto no está terminado.
Después, el cálculo, con los pasos de Grice:
2. La máxima: cantidad. El jefe preguntó por el informe entero y Julia contesta por una parte: da menos información de la que se le pide.
3. El supuesto: Julia coopera; contesta la pregunta del jefe y está en una reunión de trabajo.
4. La inferencia: si hubieran terminado todo, por la máxima de cantidad lo habría dicho. Si nombra sólo la introducción, es porque es lo único terminado.
5. El control: Julia no agregó nada que impida esa lectura. Quiso comunicarlo.
La clase: implicatura conversacional, de cantidad. Funciona como una escalar: entre «todo el informe» y «una parte», Julia eligió la más débil.
La prueba de que es implicatura y no lo dicho: se puede cancelar sin contradicción. «Terminamos la introducción, y de hecho también todo lo demás» suena raro como respuesta, pero no es contradictorio. Tampoco es un presupuesto: ninguna palabra de la frase lo dispara.
Por qué contestar así: Julia no miente (respeta la calidad) y evita decir «no». Muestra lo que avanzaron en lugar de lo que falta, y deja que el jefe saque la conclusión. Lo implícito le permite comunicar la mala noticia sin hacerse cargo de enunciarla.
Leé este aviso de alquiler y explicá qué comunica sin decirlo y por qué este tipo de texto trabaja así: «Depto luminoso, con mucho potencial. Ideal para quien busca tranquilidad, a pocas cuadras del centro. Dueño directo».
La pregunta de fondo es qué entiende un lector con experiencia que el aviso no afirma. El género del aviso inmobiliario es casi un manual de implicaturas.
«Depto luminoso, con mucho potencial. Ideal para quien busca tranquilidad, a pocas cuadras del centro. Dueño directo.»
rodeo ventaja que esconde un dato escala
«Ideal para quien busca tranquilidad»: presenta como ventaja una característica que no nombra. En un aviso, lo que el lector necesita saber es cómo es la zona; si sólo se dice que es tranquila, +>> hay poco movimiento, pocos negocios, pocos colectivos. Es una lectura particularizada: depende de conocer el género.
«a pocas cuadras del centro»: escalar. Entre «en el centro» y «a pocas cuadras», el aviso elige la más débil. +>> no está en el centro.
Lo que no dice: nada sobre el tamaño, la antigüedad ni el estado. Para un aviso, eso es poca información (cantidad) +>> ninguno de esos datos lo favorece.
Por qué el género trabaja así: el aviso tiene que respetar la máxima de calidad —no puede afirmar algo falso sin que el inquilino pueda reclamar—, pero quiere presentar el depto lo mejor posible. Las implicaturas le permiten las dos cosas: todo lo que afirma es cierto, y lo que el lector infiere queda a su cargo. Por eso el lector entrenado lee al revés: «luminoso» y «potencial» le dicen qué buscar en la visita.
Dónde se pierde el punto: tratar el aviso como mentiroso. No miente: comunica de más por lo que calla y por cómo lo dice, y la habilidad que la consigna mide es justamente reconstruir ese cálculo.
Dónde se cae la mayoría
- Confundir implicatura con presupuesto. El presupuesto sale de una palabra y sobrevive a la negación; la implicatura conversacional sale de la situación y se cancela sin contradicción («algunos; de hecho, todos»).
- Pensar que el que rompe una máxima no coopera. Es al revés: la implicatura aparece porque el que escucha supone que el otro sigue cooperando y busca qué quiso decir.
- Elegir la máxima por el tema y no por lo que falla. Una ironía es de calidad aunque hable de cantidades; una tautología es de cantidad porque no informa nada.
- Decir que «algunos» significa «no todos». Lo implica, no lo significa: por eso se puede cancelar.
- Dar una implicatura particularizada sin justificarla con el contexto. Si la misma frase en otra situación implicaría otra cosa, hay que decir qué dato de esta situación lleva a la lectura elegida.
Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.
Practicar Las implicaturas →Dónde entra este tema en el parcial
- Segundo parcial — Antes del partido20 puntos · resuelto paso a paso
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