Semiología (43) · Unidad 5 — La subjetividad: subjetivemas y modalidades
Modalidades de enunciado
Sobre lo que se dice —el dictum— el que habla agrega un modus: lo da por necesario o imposible (aléticas), o muestra cuánto se compromete con eso (de certidumbre), lo valora (apreciativas) o lo presenta como obligado o permitido (deónticas), y estas modalidades sí se superponen.
La explicación
Antes de empezar
En el tema 5.4 viste las modalidades de enunciación: la relación del que habla con el que escucha (le informa, le pregunta, le ordena). Ahora toca la otra relación: la del que habla con lo que dice. Son las modalidades de enunciado.
La idea viene de la lógica, que desde Aristóteles distingue entre afirmar algo y afirmar que algo es necesario o posible. La teoría de la enunciación la tomó para mostrar otra huella del sujeto en su discurso.
El problema: el mismo contenido, otra actitud
El contenido es uno solo: el acto de fin de curso se suspende. Mirá qué le hace el que habla en cada frase:
«Es probable que se suspenda el acto.»
«No hay ninguna duda de que se suspende el acto.»
«Menos mal que se suspendió el acto.»
«Hay que suspender el acto.»
qué tan cierto es qué le parece si es obligatorio
En las cuatro se habla de lo mismo, y en las cuatro el que habla toma una posición distinta frente a eso.
Lo dicho y la actitud: dictum y modus
Para analizarlo, la lingüística separa dos partes en cada enunciado:
Modus («el modo»): la actitud del que habla frente a ese contenido: «es probable que», «menos mal que», «hay que».
A la palabra o expresión que pone el modus se la llama operador modal. Puede ser casi cualquier cosa: un adverbio («quizás»), un verbo («deber»), una construcción impersonal («es posible que»), un tiempo verbal (el condicional), una interjección o la entonación.
1. Sacá la expresión que te parece modal y fijate si lo que queda sigue diciendo el mismo hecho.
2. Lo que queda es el dictum; lo que sacaste, el modus.
3. Si el operador es un tiempo verbal (como el condicional), pasá el verbo al indicativo: lo que se pierde es el modus.
Las tres categorías
El cuadro síntesis de la materia ordena las modalidades de enunciado en tres:
Apreciativas: si el contenido le parece bueno o malo, deseable o no.
Deónticas: si el contenido es obligatorio, está prohibido o está permitido.
De aserción (1): las aléticas, o hablar como si no hablara nadie
Las aléticas (del griego alétheia, «verdad») presentan el contenido como necesario o imposible en sí mismo: «es imposible que…», «es necesariamente así», «no puede ser que…». No aparece ningún «yo»: parece que hablaran los hechos. Ojo con «es posible que» y «puede que»: aunque hablen de lo posible, lo que hacen es bajar el compromiso del locutor, así que son de certidumbre, que restringe (las de la sección siguiente).
Para el análisis del discurso eso es un efecto: el sujeto se borra al máximo para sonar objetivo. La forma más fuerte es apoyar la imposibilidad en una prueba externa:
«Es imposible que llegue a horario: cortaron la Panamericana.»
operador alético la prueba que lo respalda
De aserción (2): la certidumbre, o cuánto se juega el que habla
Las de certidumbre (la materia también dice epistémicas) muestran cuánto se compromete el locutor con la verdad de lo que dice. Van en dos direcciones:
Restricción: «quizás», «tal vez», «probablemente», «creo que», «me parece que», «puede ser que».
Dos operadores de restricción que se usan muchísimo, sobre todo en el periodismo, son tiempos verbales:
El futuro de conjetura: «Estará cansado» (= supongo que está cansado).
Atribuir lo dicho a otro («según fuentes…», «trascendió que…») también restringe: el locutor toma distancia. Una curiosidad: «seguramente» suele restringir más que reforzar: «seguramente te pago el viernes» da poca seguridad.
1. Preguntá si el operador dice qué tan cierto es el dictum.
2. Si lo presenta como necesario o imposible sin ningún «yo», es alética.
3. Si muestra cuánto se compromete el locutor, es de certidumbre: decí si refuerza o restringe.
Las apreciativas: qué le parece
Las apreciativas (o afectivas) dicen qué le parece el contenido al que habla: si le alegra, le preocupa, le alivia, le indigna. Se marcan con adverbios («lamentablemente», «afortunadamente», «felizmente»), con locuciones («por suerte», «menos mal que», «qué bueno que»), con interjecciones, con la entonación o, en lo escrito, con la tipografía.
«Por desgracia, el comedor cierra en enero.»
No hay que confundirlas con los adjetivos afectivos del 5.2: la apreciativa no califica a una cosa, sino a todo el hecho. «Por desgracia» valora que el comedor cierre, no al comedor.
1. Preguntá si el operador valora todo el dictum (el hecho entero), no una palabra.
2. Probá la paráfrasis «que el dictum es bueno / malo / una suerte / una pena».
3. Decí si la valoración es positiva o negativa.
Las deónticas: si se debe, se puede o no se puede
Las deónticas (del griego déon, «lo debido») presentan el contenido como obligatorio, prohibido o permitido. El que habla se pone en el lugar de una autoridad: una norma, la experiencia o su propio prestigio.
Prohibición: «no se puede», «está prohibido», «no hay que».
Permiso: «se puede», «está permitido», «poder» con valor de permiso.
«Los inquilinos deben avisar con un mes de anticipación.» / «En el patio se puede fumar.»
En una deóntica se distinguen el agente (quién tiene que hacerlo) y la acción. Cualquiera de los dos puede quedar sin decir: «Alguien tiene que hacer algo» deja los dos implícitos, y por eso es una obligación casi sin destinatario.
Una aclaración: cuando el agente es el mismo «vos» que escucha («tenés que estudiar»), la deóntica queda muy cerca de una orden del 5.4. Para no mezclarlas, en los ejercicios de este tema el agente es siempre una tercera persona o queda impersonal.
«Poder» y «deber»: dos lecturas
Los dos verbos sirven para la deóntica y para la certidumbre, y hay que mirar cuál es:
«Puede que los invitados ya estén en el salón» → posibilidad: certidumbre.
«La encargada debe abrir el salón» → obligación: deóntica.
«La encargada debe de estar en el salón» → suposición: certidumbre.
La prueba: si se puede parafrasear con «tiene permiso / tiene la obligación de», es deóntica; si se puede parafrasear con «es posible / supongo que», es de certidumbre.
Se pueden sumar
Las modalidades de enunciación se excluían. Las de enunciado, no: un mismo enunciado puede llevar varias, siempre que sean de categorías distintas.
«Por suerte, me consta que el seguro tiene que cubrir el arreglo.»
apreciativa de certidumbre deóntica
Y se afectan entre sí: en «Quizás el club deba vender a su goleador», el «quizás» debilita la obligación. No es lo mismo «debe vender» que «quizás deba».
Las modalidades de enunciado también conviven con una de enunciación: «¿Es imposible que haya clases mañana, con la escuela inundada?» es una interrogativa que lleva adentro una alética.
Un agregado: destacar una parte
El capítulo de la materia suma una última forma de modalizar, las modalidades de mensaje: ordenar la frase para destacar una parte. «Juli rompió el vaso» y «Fue Juli la que rompió el vaso» dicen lo mismo, pero la segunda pone a Juli en foco: da por sentado que alguien rompió el vaso y discute sólo quién. Pasa lo mismo con la voz pasiva, que permite callar al que hizo la acción («el vaso fue roto»). No entran en el cuadro síntesis, pero ayudan a leer por qué alguien eligió un orden y no otro.
Cómo se escribe la respuesta
El formato de la materia: el operador, que es una modalidad de enunciado, de qué categoría y, si corresponde, con qué valor; y qué muestra del locutor en ese texto.
En la nota de una revista: «El nuevo celular llegaría al país en marzo».
«llegaría»: modalidad de enunciado de aserción, de certidumbre, restrictiva, marcada por el condicional: la revista informa la fecha sin comprometerse con que sea cierta.
Analizá las modalidades de enunciado de este fragmento de un portal de noticias: «Según el pronóstico, mañana podría llover por la tarde. Lo que es seguro es que va a refrescar. Por suerte, la ola de calor terminó. Los clubes deberán suspender las actividades al aire libre si hay alerta».
Primero, el fragmento con los operadores modales marcados:
«Según el pronóstico, mañana podría llover por la tarde. Lo que es seguro es que va a refrescar. Por suerte, la ola de calor terminó. Los clubes deberán suspender las actividades al aire libre si hay alerta.»
de aserción: certidumbre apreciativa deóntica
«podría»: modalidad de certidumbre restrictiva, con «poder» en condicional: la lluvia es una posibilidad. (No es un permiso: nadie autoriza a la lluvia.)
«Lo que es seguro»: certidumbre de refuerzo. Por contraste con la frase anterior, el portal sí se compromete con que va a refrescar.
«Por suerte»: apreciativa positiva: el portal celebra que la ola de calor haya terminado.
«deberán»: deóntica de obligación. El agente es explícito (los clubes) y la acción también (suspender las actividades); la autoridad es una norma que el portal informa.
Lo que el análisis deja ver: el fragmento gradúa la certidumbre con cuidado. Lo dudoso (la lluvia) lo atribuye a otro y lo pone en condicional; lo que se puede afirmar (el fresco) lo refuerza. Así el portal se protege si no llueve y gana confianza con lo que es seguro. La apreciativa, en cambio, es suya y no la disimula: comparte el alivio con el lector.
Compará estas tres versiones de la misma noticia y explicá qué cambia en la responsabilidad del que la publica. A) «El tesorero del club habría usado la camioneta de la institución en sus vacaciones, según denunciaron socios.» B) «El tesorero del club usó la camioneta de la institución en sus vacaciones.» C) Una columna de opinión: «Es indignante que el tesorero del club haya usado la camioneta de la institución en sus vacaciones, y la comisión directiva debe investigarlo».
La pregunta de fondo es cuánto se compromete cada texto con un hecho grave. El dictum es el mismo en los tres: el tesorero del club usó la camioneta de la institución en sus vacaciones. Cambian los modus.
A) «El tesorero del club habría usado la camioneta de la institución en sus vacaciones, según denunciaron socios.»
B) «El tesorero del club usó la camioneta de la institución en sus vacaciones.»
C) «Es indignante que el tesorero del club haya usado la camioneta de la institución en sus vacaciones, y la comisión directiva debe investigarlo.»
certidumbre que restringe apreciativa deóntica
B: sin operadores. El indicativo presenta el hecho como cierto y el diario se hace cargo entero: tiene que poder probarlo.
C: el hecho se da por cierto (el subjuntivo «haya usado», detrás de «es indignante que», no lo pone en duda: lo presupone) y encima se le suman dos modalidades: una apreciativa negativa y una deóntica que le asigna una obligación a la comisión directiva.
El punto central: el mismo dictum da tres grados de responsabilidad. Cuanto menos modus hay, más se compromete el texto con la verdad; cuanto más se acumulan las apreciativas y deónticas, más se compromete con una posición. A es la forma prudente de la noticia, B la forma de la noticia confirmada, C la forma de la opinión, que es el género donde las modalidades apreciativas y deónticas tienen su lugar.
Dónde se pierde el punto: leer A como «más objetiva» que B. A no es más neutral: es más cautelosa, y la cautela también es una posición. Y en C, no ver que la apreciativa ya da por cierto el hecho: nadie se indigna por algo que considera dudoso.
Dónde se cae la mayoría
- Confundir la modalidad de enunciado con la de enunciación. «Hay que cerrar la puerta» no es una pregunta ni necesariamente una orden al que escucha: presenta la acción como obligatoria. Es deóntica.
- Leer «poder» y «deber» siempre como permiso u obligación. «Puede que llueva» y «debe de estar dormido» son de certidumbre: hablan de lo posible y de lo supuesto.
- Pasar por alto el condicional. «Habría» o «cerraría» en una noticia no es un detalle de estilo: es el operador que le permite al medio no hacerse cargo de lo que informa.
- Creer que un enunciado tiene una sola modalidad de enunciado. Se superponen: una frase puede valorar, asegurar y obligar a la vez.
- Tomar la alética como la más verdadera. «Es imposible que…» suena objetivo porque borra al sujeto, pero sigue siendo la posición de alguien: es un efecto de objetividad.
Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.
Practicar Modalidades de enunciado →Dónde entra este tema en el parcial
- Segundo parcial — El mensaje de la administración15 puntos · resuelto paso a paso
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