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Sociología (14) · Unidad 4 — La modernidad sólida

Outsiders: la desviación como etiqueta

Becker da vuelta la pregunta: la desviación no es una cualidad del acto sino el resultado de que otros creen reglas, las apliquen y etiqueten a alguien como outsider. Y volverse desviado es un aprendizaje en etapas, que el control social regula.

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La explicación

Antes de empezar

Merton (4.3) preguntaba por qué algunas personas rompen las normas. Este tema cambia la pregunta: ¿quién decide qué cuenta como romper una norma, y a quién se le cobra?

Es de Howard S. Becker (1928-2023), un sociólogo estadounidense de la tradición interaccionista, que estudia la sociedad desde los encuentros cara a cara. Antes de ser sociólogo tocó el piano en bares y orquestas de baile, y de ahí salieron algunos de sus casos. Su libro clave es Outsiders (1963).

El problema: ¿qué tiene de especial lo «desviado»?

Lo habitual es pensar que un acto desviado tiene algo malo en sí mismo, y que quien lo hace tiene algo distinto: un defecto, una falla. Becker sostiene que eso no explica nada, porque el mismo acto puede ser desviado en un grupo y normal en otro, en una época sí y en otra no, si lo hace una persona sí y si lo hace otra no.

Por eso arranca por la palabra que da título al libro. Un outsider es alguien a quien un grupo ve como de afuera: rompió una regla y ya no se le tiene confianza. Pero la palabra tiene un doble sentido: quien recibe esa mirada puede no aceptar la regla, y ver como outsiders, como gente que no entiende nada, a quienes lo juzgan.

«Para el jurado del concurso, el pintor que no respeta la perspectiva es un improvisado; para el pintor, el jurado es un grupo de señores que no entiende la pintura de hoy.»

outsider para el grupo outsiders para el etiquetado

Cómo leer el doble sentido
1. Identificá a los dos grupos y la regla en juego.
2. Preguntá cómo ve cada uno al otro.
3. Notá que quién es «el de afuera» depende desde dónde se mira.

Cuatro maneras de definir la desviación que Becker discute

Estadística. Desviado es lo que se aparta mucho del promedio. Becker dice que es demasiado amplia: mezcla lo poco común con lo prohibido, como si ser muy alto fuera lo mismo que robar.
Patológica. Desviado es lo que revela una enfermedad, algo que funciona mal adentro de la persona. Toma por bueno el juicio de la gente sin discutirlo y pone la causa en el individuo.
Funcionalista. Desviado es lo que amenaza la estabilidad o el funcionamiento de la sociedad. Becker objeta que decidir qué es «funcional» para un grupo es una cuestión política: cada sector del grupo tiene su propia idea.
Relativista. Desviado es quien no cumple las reglas de su grupo. Es la más cercana a la suya, pero olvida que cada persona pertenece a muchos grupos, y cumplir las reglas de uno puede ser romper las de otro.

La definición de Becker: la etiqueta

Su propuesta es dar vuelta el orden. Según Becker, los grupos sociales crean la desviación: al hacer reglas cuya infracción es desviación, y al aplicar esas reglas a personas concretas, a las que etiquetan como outsiders. Desde este punto de vista, la desviación no es una cualidad del acto, sino la consecuencia de que otros apliquen reglas y sanciones. Desviado es aquel a quien se le pegó la etiqueta.

«El colegio prohíbe el pelo teñido; Ludmila se lo tiñe de azul, la preceptora la manda a dirección y desde ese día en la sala de profesores es "la problemática".»

la regla la infracción la aplicación la etiqueta

De ahí salen dos consecuencias que sorprenden:

Hay etiquetados que no rompieron nada. El proceso de etiquetar se equivoca: alguien puede cargar con el rótulo por algo que no hizo.
Hay infractores que nunca son etiquetados. Rompieron la regla, nadie se enteró o nadie reaccionó, y para la sociología de Becker no son desviados.

Entonces, ¿qué tienen en común los desviados? No un rasgo de personalidad: comparten el rótulo y la experiencia de cargarlo.

Cómo analizar un caso con Becker
1. Encontrá la regla y quién la hizo.
2. Fijate si hubo infracción y si alguien aplicó la regla.
3. Preguntá a quién se le pegó la etiqueta: ése es el desviado, haya roto la regla o no.

Las reglas no se aplican igual a todos

Que una regla se aplique depende de quién la rompe, de quién se siente perjudicado y del momento: hay épocas de «mano dura» contra una conducta y épocas de indiferencia. A unos se les perdona lo que a otros se les cobra.

Y las reglas mismas tienen dueño. Becker dice que son producto de un proceso político, en sentido amplio: no salen del consenso de todos, sino de grupos que tienen el poder de imponerlas a otros. Los adultos hacen reglas para los jóvenes, los socios viejos para los nuevos, los que mandan en una institución para los que no.

Cómo reconocer la aplicación desigual
1. Buscá a dos personas que hicieron lo mismo.
2. Mirá si a las dos se les aplicó la regla.
3. Si no, preguntá qué las diferencia: su posición, su edad, su relación con quien aplica la regla.

Volverse desviado se aprende: el estudio de Becker

La idea común es que primero aparece el deseo de hacer algo prohibido y después se lo hace. Becker lo discute con un estudio que hizo en los años cincuenta, entrevistando a personas que consumían marihuana, entonces ilegal en Estados Unidos; muchas eran músicos de su ambiente. Becker no opina sobre si la regla era buena o mala: estudia cómo alguien llega a sostener una conducta que su sociedad castiga.

Su conclusión es que la motivación no está antes de la conducta: se aprende, en contacto con un grupo que ya la practica. Describe tres aprendizajes sucesivos, todos guiados por otros: aprender la técnica, aprender a percibir los efectos y aprender a definirlos como placenteros. Si falta alguno, la conducta no se sostiene.

Y describe tres controles sociales que operan sobre quien empieza: el del suministro (sólo se accede a través de un grupo), el del secreto (el temor a que se enteren la familia o el empleador) y el de la moralidad (las ideas que presentan la conducta como algo que está mal, y que la persona tiene que neutralizar para seguir).

Lo que el estudio enseña para cualquier desviación
1. La conducta desviada se aprende con otros, como cualquier conducta.
2. El grupo que la comparte enseña las técnicas y también las justificaciones.
3. El control social no sólo castiga: decide quién accede, qué se esconde y qué se piensa de uno.

Cómo se escribe la respuesta

En un parcial no alcanza con decir «es desviado». Hay que nombrar la regla y quién la hizo, decir si se aplicó y a quién, y señalar dónde aparece la etiqueta. Y si el caso compara a dos personas, decir por qué a una se le aplicó y a la otra no.

Un ejercicio resuelto, paso a paso

Analizá el caso con Becker: «El reglamento del club prohíbe entrar al vestuario con calzado de calle. Un sábado entran así Fermín, hijo del presidente del club, y Kevin, un socio nuevo. El encargado no le dice nada a Fermín, pero a Kevin lo anota en el libro de sanciones. Desde entonces, en el club a Kevin le dicen "el que no respeta nada"».

Primero, las piezas del proceso marcadas:

«El reglamento del club prohíbe entrar al vestuario con calzado de calle. Un sábado entran así Fermín y Kevin. El encargado no le dice nada a Fermín, pero a Kevin lo anota en el libro de sanciones. Le dicen "el que no respeta nada".»

la regla la aplicación (desigual) la etiqueta

La regla: la hizo el club, en su reglamento.
La infracción: la cometieron los dos. Si la desviación estuviera en el acto, los dos serían igual de desviados.
La aplicación: sólo a Kevin. A Fermín, hijo del presidente del club, no se le aplica.
La etiqueta: «el que no respeta nada», que ya no habla de un calzado sino de una persona.

Lo que el análisis deja ver: para Becker el desviado es Kevin, no porque haya hecho algo distinto de Fermín, sino porque fue a él a quien se le aplicó la regla y se le pegó la etiqueta. La diferencia entre los dos no está en el acto: está en su posición en el club.

Y uno del nivel del parcial

En un consorcio, los propietarios votan una regla nueva: prohibido usar la terraza después de las diez de la noche. Los inquilinos, que no votan en la asamblea, son los que más la usan en verano. ¿Qué diría Becker de esa regla y de lo que puede pasar con ella?

El caso pone a la vista algo que Becker subraya: las reglas tienen autores.

Quién hace la regla. Los propietarios, que votan. Los inquilinos, que son quienes más usan la terraza, no participan. Para Becker las reglas salen de un proceso político en sentido amplio: un grupo con poder fija reglas que se aplican sobre otro.
A quién va a alcanzar. Si la regla se aplica, los que van a cargar con la etiqueta («los ruidosos», «los que no respetan») son los inquilinos. La desviación nace con la regla: antes de la votación, usar la terraza a las once no era desviado.
El doble sentido de outsider. Los inquilinos pueden no aceptar la regla y ver como outsiders a los propietarios: gente que decide sobre algo que casi no usa.

quienes hacen la regla sobre quienes cae

Lo que no hace Becker: decidir si la regla es justa. Lo que muestra es que la desviación no estaba en el acto (subir a la terraza), sino que la crea un grupo al hacer la regla y otros al aplicarla.

Dónde se pierde el punto: en discutir si está bien o mal hacer ruido de noche. La consigna pide ver quién hace la regla, sobre quién recae y cómo nace con ella la desviación.

Dónde se cae la mayoría

Hasta acá la explicación. La práctica es la otra mitad: 7 ejercicios de este tema, en cuatro niveles, que no te dicen sólo si está bien al final sino que te corrigen en cada paso y te explican por qué. Además trae una animación que muestra la idea en movimiento.

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